Ante un auditorio sobrepoblado de inversores, empresarios y periodistas, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que Vaca Muerta atraviesa una etapa de expansión que puede transformar la estructura productiva y exportadora de la Argentina, con inversiones de miles de millones de dólares en petróleo, gas e infraestructura. Durante el 1° Foro de Inversiones Vaca Muerta, el ejecutivo destacó el cambio en los incentivos para el sector y sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permitió modificar las condiciones para atraer capital.
«Los incentivos, desde el 2014 hasta la llegada de la actual Presidente, no eran los correctos para que se desarrolle Vaca Muerta», afirmó Marín. Según explicó, durante ese período hubo un crecimiento de la producción no convencional, pero fundamentalmente para compensar la caída de la producción convencional. «Lo que había era un desarrollo orgánico, con crecimiento, pero reemplazando al convencional. Porque es cierto que Vaca Muerta iba subiendo. ¿Qué significa eso? Que no había inversión en infraestructura», agregó.
Marín remarcó que uno de los principales cambios fue el acceso al financiamiento internacional. «YPF, por ejemplo, hacía muchos años que no lograba que nos den plata de Estados Unidos con obligaciones negociables», indicó. En su visión, la estabilidad fiscal, cambiaria y jurídica asociada al régimen permitió mejorar las condiciones para que las empresas puedan encarar proyectos de mayor escala.
Petróleo y exportaciones
El ejecutivo proyectó una fuerte expansión de la producción de petróleo y de la capacidad exportadora de la Argentina. Según anticipó, a partir de 2031, dos de cada tres barriles producidos en el país tendrán como destino los mercados externos. «De ahora en adelante, cada tres barriles que se produzcan en Argentina, dos van a ser de exportación, a partir del 2031», afirmó. En ese proceso, la infraestructura de transporte tendrá un papel central. El empresario explicó que el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur será determinante para ampliar la capacidad de evacuación de la producción y permitir un salto en las exportaciones.
La compañía prevé comenzar con exportaciones de 180.000 barriles diarios, para llevar esa capacidad a 360.000 a mitad de año y alcanzar los 550.000 barriles en 2028. «Y ya estamos pensando en ir a los 700.000. Hay que empezar a trabajarlo rápido», afirmó.

El CEO de YPF también vinculó la mejora de los resultados de la compañía con una mayor capacidad de inversión. «Ayer dimos resultados históricos. Hay una parte que es precio, obviamente, si no estoy mintiendo. Pero hay muchísimo de gestión», sostuvo. Y agregó: «Esa parte que es precio la trasladamos en mayor inversión para el año que viene subir más la producción».
Marín destacó además que la expansión de Vaca Muerta tendrá un impacto sobre el empleo y sobre la demanda de servicios, infraestructura y vivienda. Según sus estimaciones, la actividad podría generar 45.000 puestos de trabajo constantes y hasta 90.000 vinculados a pymes hacia 2031.
El salto del GNL y proyectos por miles de millones
Uno de los principales ejes de la estrategia de largo plazo de YPF es el desarrollo del negocio de gas natural licuado (GNL). Marín lo ubicó como «nuestro objetivo de oro del 2027» y anticipó que la compañía avanza en el proceso de financiamiento. «Es el financiamiento más grande de la historia de Latinoamérica, Project FINANCE, que es una hipoteca más grande de la historia de Latinoamérica, desde México para abajo, dicho por JP Morgan», aseguró.
El proyecto cuenta con socios internacionales como la italiana Eni y XRG, el brazo energético internacional de los Emiratos Árabes Unidos. «No estamos jugando con actores pequeños. Nostros somos los pequeños. YPF es el más chico de los tres, pero tenemos los recursos, nos tienen que bancar, porque si no, no podían haber entrado en Vaca Muerta», graficó Marín.

La escala de las inversiones previstas para desarrollar el proyecto es significativa. El ejecutivo detalló que YPF ya licitó una planta de separación en Neuquén por entre US$ 3.000 millones y US$ 4.000 millones. También anticipó la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas de diámetro que permitirá transportar hasta 100 millones de metros cúbicos diarios de gas. A eso se suma una planta en Río Negro que podría requerir una inversión cercana a los US$ 9.000 millones, además de las obras portuarias y los muelles necesarios para la exportación de GNL.
Para Marín, el proyecto tiene una característica diferencial frente al negocio petrolero: la posibilidad de contar con contratos de largo plazo que permitan dar mayor previsibilidad a las inversiones. «Eso va a ser transformacional», aseveró.
El ejecutivo estimó que el desarrollo del GNL podría representar exportaciones para la Argentina de alrededor de US$ 20.000 millones anuales hacia 2050. «Yo creo que esa es la gran contribución que tenemos los que trabajamos en la industria al país», sostuvo.
YPF prevé una inversión superior a US$ 10.000 millones
Marín también puso el foco en la magnitud de las inversiones que YPF deberá afrontar durante los próximos años. Si bien evitó precisar una cifra total, confirmó que el monto será superior a los US$1 0.000 millones. «El manejo de inversiones que va a tener YPF en los próximos tres años es impresionante», afirmó. Y ante la consulta sobre el volumen, fue contundente: «Mucho más que 10.000 millones de dólares».
El CEO aclaró que esa cifra corresponde a las inversiones que administra directamente YPF, pero que la escala aumenta cuando se incorporan los proyectos desarrollados junto con socios. «Si en el LNG tenemos el 36%, manejamos tres veces la inversión propia de YPF», explicó. «Entonces el nivel es impresionante».
La compañía busca además acelerar los tiempos de desarrollo. Marín comparó la velocidad actual con la de los primeros grandes proyectos de Vaca Muerta y destacó el cambio en la productividad. «Nosotros en La Angostura Sur, en 18 meses metimos la producción que tardaron 8 y 10 años, Loma Campana, La Marga Chica y todos los demás», afirmó.
Por qué YPF vendió Metrogas
Sobre el final de su presentación, Marín explicó los motivos de la reciente venta de la participación de YPF en Metrogas. La petrolera aceptó una oferta de Edenor por el 70% de la distribuidora de gas por US$ 780 millones, luego de un proceso competitivo.
La operación representa para YPF la salida del control de Metrogas y forma parte de la estrategia de concentrar capital y gestión en los negocios considerados estratégicos para la compañía, principalmente petróleo y gas en Vaca Muerta.
Sin embargo, Marín explicó que la decisión tuvo en primer lugar una razón regulatoria. «YPF por la ley argentina no puede tener MetroGas por temas de defensa de la competencia», afirmó.
El ejecutivo explicó que cuando YPF adquirió el control de Metrogas existía una autorización del Gobierno porque los precios del sector estaban regulados. «En ese momento el Ejecutivo, el Estado, la Secretaría de Energía dice puede comprarlo porque los precios los pone… Entonces no hay un tema de defensa de la competencia porque no lo hace», relató. Pero esa situación dejó pendiente un expediente regulatorio. «Hay un expediente en la Secretaría de Energía que nunca se terminó. Que YPF no puede tener Metro Gas», sostuvo.
Según Marín, el vencimiento del Plan Gas también marcó un horizonte para que YPF abandonara su participación en la distribuidora. «En el año 2028 termina el Plan Gas e YPF tenía que salir de MetroGas«, subrayó

A esa razón regulatoria se suma una definición estratégica. «Y después porque no es CORE y no vemos que ganamos por tener MetroGas. Pero primero y principal es legal«, concluyó.
En definitiva, el mensaje que dejó Marín ante los inversores fue el de una YPF orientada a crecer en escala, productividad y exportaciones. La apuesta está puesta en aprovechar los recursos de Vaca Muerta y convertirlos en una plataforma de generación de divisas, con proyectos de infraestructura que requieren inversiones multimillonarias y una mirada de largo plazo.
«Yo creo que esto va a haber una transformación y se está haciendo una transformación», afirmó. Y sintetizó su horizonte de negocios con una proyección concreta: «Argentina va a exportar por lo menos 20.000 millones de dólares en el GNL».
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