Dos personas distintas: Diego Maradona y Diego Armando Maradona. Dos números de documento y dos números de socio. Los 22 peritos de la Junta Médica que concluyeron cómo y por qué murió Maradona-el-ex-futbolista recibieron un cúmulo de documentación en el que estaban mezclados los resultados de laboratorio de Don Diego con los de su hijo, ambos afiliados a Swiss Medical. Anoche la prepaga entregó a la Justicia los que corresponden solo a Diego Armando. Le toca a la fiscalía analizarlos y entregarlos a los jueces, que informarán a las partes el jueves, cuando se reanude el juicio.
La orden impartida por el tribunal conformado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón ya está ejecutada. Pidieron el secuestro de historias clínicas, laboratorios, partes médicos, epicrisis y laboratorios en papel y digital con la condición de que individualicen a Diego Armando, quien murió el 25 de noviembre de 2020 durante una internación domiciliaria. Hay siete imputados por homicidio en el juicio que, a pesar del sacudón, seguirá su curso. Aunque un eje fundamental de la prueba haya entrado en estado de sospecha.
La Dirección de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado informó hoy que incautó de la clínica Los Arcos 59 carillas de documentación médica que corresponden a Diego Armando, que fue identificado por su DNI para evitar (más) confusiones. En la sede administrativa de Swiss Medical, en cambio, no había información vinculada al ex futbolista.
La confusión entre los exámenes saltó el martes, en la audiencia 35 de un juicio que avanza y que, hasta el momento, transitó sin escándalos. En la jornada de ayer, el fiscal Patricio Ferrari -al frente de la acusación pública junto a Cosme Iribarren– acusó de «tramposos» a quienes aportaron documentación equivocada a la Fiscalía durante la etapa de reunión de prueba. Se trata del estudio jurídico NFD’Albora, apoderado de Swiss Medical y también defensa de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la prepaga e imputada por la muerte de la Maradona.
Ferrari, también y de paso, acusó «una operación mediática» a favor de la empresa de salud privada, cuyo dueño es Claudio Belocopitt. Leyó al tribunal títulos de artículos publicados en portales de noticias sobre este error, que es grave. Esta cronista entiende que pegarle a la prensa siempre produce un golpe de efecto adentro y afuera de la sala. Pero esta cronista no puede pasar por alto dos asuntos: algunos títulos leídos pertenecen a artículos escritos por periodistas acreditados en sala, que cubren cada audiencia; algunos títulos leídos corresponden a notas sin firma publicadas en medios que jamás cubrieron el juicio. Perdón, hay que decirlo.
Ejecutadas las diligencias impartidas por el tribunal, ¿qué pasa con las conclusiones de la Junta Médica? Los jueces adelantaron que aun con la incorporación de documentación fehaciente que corresponde a Diego Armando, el informe de los 22 peritos no pierde validez. Sin embargo -y si el organismo es, como indica la ciencia, interdependiente-, podría pensarse que si analizaron los riñones de la persona equivocada para concluir que Maradona -la víctima- padecía una falla renal que, entre otros daños desatendidos, generó un paro cardíaco, las conclusiones de la Junta Médica corren un claro riesgo.
La Pluma pudo saber que las defensas de los imputados, por lo pronto, no pedirán ni la nulidad total ni parcial de la Junta Médica. Que en todo caso será una carta a jugar más adelante, al momento de los alegatos o, ante una eventual condena, en instancias superiores. Pero las partes -acusadores y acusados- coinciden en que el error golpea un tercio de la prueba, la de los expertos.
El informe de la Junta Médica es el cimiento de la acusación. La mayoría de los peritos afirma que Maradona agonizó doce horas, estado al que arribó por una serie de cuadros desatendidos. Para la confección del informe hubo reuniones vía zoom. Están grabadas.
VDM









