«Solo el que puso la trampa puede saber dónde está ocultada»: así abrió el fiscal Patricio Ferrari su exposición y acusó de «tramposos» a Nicolás D’Albora y su socio, Agustín Varela, apoderados de Swiss Medical a través del estudio jurídico desde donde emitieron la documentación requerida luego de la muerte de Diego Maradona. En el envío «se mezclaron» resultados de estudios que son de Don Diego y no de la víctima en este juicio. Son además, quienes defienden a Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga e imputada en este juicio.
El juicio no corre peligro de nulidad, pero sí está en riesgo una prueba valiosa para los acusadores. Ese material fue analizado por una junta médica que elaboró un informe que concluye que el futbolista falleció porque no lo atendieron. Pero… si se basaron en los riñones del padre en vez del hijo, ¿ese informe es rotundo? Sino es un escándalo, es un papelón. Sobre todo porque ni los mismos peritos -22 profesionales renombrados- advirtieron el error. Se reunieron nueve veces.
El fiscal Ferrari pidió al tribunal sendos allanamientos: a la clínica Los Arcos y a la administración de Swiss Medical. Fernando Burlando, defensa de Dalma y Gianinna, pidió lo mismo pero para la Clínica Olivos, donde operaron a Diego del hematoma subdural el 3 de noviembre, veintidós días antes de morir.
Para D’Albora, abogado que representa a Forlini, pidieron el apartamiento de la defensa de su clienta. Lo hizo lo hizo la Fiscalía y también Eduardo Ramírez, abogado de Diego Junior, hijo mayor de Maradona.
¿Y con el informe de la Junta Médica, qué? Como no dejaron hablar a la defensas no se sabe, aún, si pedirán la nulidad. Esa nulidad podría ser total –un verdadero revés para la Fiscalía– o parcial -¿cómo distinguir qué profesional hizo qué y en qué se basó para plantar su firma?-.
Ahora, de aprobarse el pedido de nulidad total del informe de la Junta Médica estaría afectada la elevación a juicio, instancia inicial en la que la Fiscalía reúne la prueba y afirma que hay elementos para avanzar en el juzgamiento. Desde el vamos, entonces, el requerimiento estaría «contaminado», lo que invalida el debate, que inició en abril y va por la audiencia 36.
Habría unos 19 laboratorios que corresponde a Don Diego, además de la sospecha de que agregaron «Armando», el segundo nombre de Maradona, a los resultados de Chitoro. De no anularse en su totalidad o en forma parcial este juicio avanzará y será ocupación de las defensas cuestionar a la Cámara la invalidez del veredicto.
El juicio, insisten, no corre peligro. Los integrantes del TOC 7, Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón deberán resolver esta tarde el pedido de las partes. El cuarto intermedio más extenso del debate: tres horas, hasta las 15.
¿»Una operación de prensa»?
“Se ha montado una operación de prensa ayer que era con la finalidad de empantanar la cancha. Nos engañaron, cometieron delito y ahora quieren voltear un juicio cuando termina. Pero no es tan malo el panorama, porque lamento decirles que no les sirvió de nada. El juicio no lo van a voltear”: siguió el fiscal Ferrari, de pie, frente a los jueces.
Luego leyó, uno a uno, los títulos de los artículos publicados ayer en diferentes portales de noticias. El de Clarín y el de Infobae, por ejemplo, cuyos cronistas están presentes en cada audiencia (¿serían también «operadores»?). El de Diario Popular y el de TN: el primer medio no tiene periodista acreditado en sala y el canal de noticias -o su versión web- no cubrió la audiencia del martes, cuando se desató el escándalo (¿»Operadores» también?).
¿Será más fácil pegarle a los periodistas que a Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical?
¿»Un error involuntario»?
«Hubo un error involuntario del laboratorio de Swiss Medical. Fue una cadena de errores que nadie advirtió y nosotros lo descubrimos el martes», dijo a la prensa Nicolás D’Albora, abogado de Nancy Forlini y apoderado de la prepaga. El tribunal no le permitió ni él ni a su socio hablar en el arranque de la audiencia.
VDM










