Quedó comprobado: entre la prueba analizada por los 22 peritos de la Junta Médica hay resultados de laboratorio que corresponden a Don Diego, y no a su hijo -y víctima en este juicio- Diego Armando Maradona. El tribunal 7 de San Isidro hizo lugar ayer jueves, en la audiencia 36, a una serie de planteos hechos por los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari: Swiss Medical debe recopilar otra vez información médica exclusiva e irrefutable de Maradona y enviarla a la fiscalía. El juicio continúa pero con un sacudón encima: las conclusiones de un informe vital para la acusación entró en estado de sospecha.
No fue un allanamiento porque no hubo policías preparados para tirar una puerta abajo, pero en las oficinas administrativas de Swiss Medical y en el sanatorio Los Arcos anoche había móviles policiales. La empresa de salud privada, de la que padre e hijo eran afiliados, y la clínica donde los dos estuvieron internados alguna vez, deberán entregar toda la documentación referida al estado de salud de Diego Armando Maradona en el lapso comprendido entre el 3 de mayo de 2011 y el 25 de junio de 2015.
¿Por qué ese periodo? Porque se dio por sentado que los resultados de los laboratorio realizados en esa etapa correspondían a Diego Armando, pero en ese entonces vivía en Dubai. En cambio su padre, Don Diego, fue asistido en Los Arcos, donde falleció el 27 de junio de 2015. Imposible que los exámenes correspondieran a una persona que no estaba en Buenos Aires.

¿Cómo llegaron esos estudios al expediente? Cuando Maradona, el ex futbolista, murió, Swiss Medical aportó a los fiscales de San Isidro la historia clínica, análisis varios, informes y planillas, y resultados de laboratorio de quien era su afiliado y cuya muerte, durante una internación domiciliaria, investigaban. A través del estudio jurídico NFD’Albora la prepaga remitió la información y fue incorporada.
Pero entre esa documentación, advirtieron el último martes, se mezclaron exámenes que corresponden a su padre. Si fue un error o intencional está por verse. Pero afecta la calidad de las conclusiones de la Junta Médica dado que se basaron en estudios que no corresponden a la víctima.
«Solo el que puso la trampa puede saber dónde está oculta»: así abrió ayer el fiscal Ferrari su exposición y acusó de «tramposos» a Nicolás D’Albora y su socio, Agustín Varela, apoderados de Swiss Medical y defensa de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la prepaga e imputada en el juicio. El fiscal pidió los allanamientos y el apartamiento de D’Albora de la defensa de Forlini.
Qué decidió el tribunal
Luego de más de tres horas de deliberación, los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón volvieron a la sala para anunciar su resolución. Hicieron lugar al secuestro de documentación efectiva a Los Arcos y la administración de la prepaga. Deben entregar información que individualice a Diego Armando Maradona: ingreso y egreso del sanatorio, su historia clínica, epicrisis, partes y órdenes médicas, análisis y hasta en cuál habitación se alojó. Misma orden para la administración de Swiss Medical.

«La eventual comprobación -leyó el presidente del TOC 7, Gaig- de que una o más piezas no corresponderían a la víctima no determinará la invalidez del resto de la documentación ni de las conclusiones alcanzadas por la Junta Médica». Abrieron, además, la posibilidad de que declaren o vuelvan a declarar los peritos que consideración los exámenes equivocados para saber si mantienen o modifican sus conclusiones.
Sobre el pedido de apartamiento del defensor de Forlini, D’Albora, los jueces la rechazaron. «No se ha demostrado la existencia de un conflicto concreto de intereses que comprometa el derecho de defensa de su asistida Nancy Forlini, por lo que una medida de esa naturaleza resulta prematuro», leyó el presidente Gaig.
Habría en el expediente unos 19 laboratorios que corresponden a Don Diego, además de la sospecha de que agregaron «Armando», el segundo nombre de Maradona, a los resultados de Chitoro. Si los jueces decidieron que la validez del informe de la Junta Médica se sostiene, será ocupación de las defensas cuestionar a la Cámara la invalidez del veredicto de este juicio.
Por lo pronto este debate sigue su curso. La audiencia del martes se suspendió para que los fiscales puedan analizar el nuevo aporte de documentación que hará la prepaga. La jornada 37 será, entonces, el jueves.
VDM










