La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil generó una inmediata repercusión en la política argentina. El resultado que dejó a Flávio Bolsonaro en el primer lugar, por encima de Luiz Inácio Lula da Silva, fue celebrado por el gobierno de Javier Milei y por buena parte del oficialismo como una señal de avance de las fuerzas de derecha en la región. Del otro lado de la ultrapolarización, dirigentes del peronismo salieron rápidamente a respaldar al mandatario brasileño y remarcaron que la elección todavía está abierta y se definirá en la segunda vuelta del 25 de octubre.
Milei fue uno de los primeros dirigentes argentinos en pronunciarse. Desde la Quinta de Olivos siguió los comicios y, una vez conocidos los resultados, felicitó públicamente a Flávio Bolsonaro. “La Libertad Avanza en Brasil. Felicitaciones, querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula”, escribió en X.

El Presidente acompañó el mensaje con una fotografía junto al candidato brasileño y una bandera de Las Fuerzas del Cielo. En el mismo posteo planteó una eventual profundización del vínculo bilateral: “Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos”. Y concluyó: “Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas”.
El canciller Pablo Quirno llevó la interpretación oficial un paso más allá y puso en duda incluso la realización del balotaje, al plantear que Lula podría desistir de competir el 25 de octubre. “¿Lula le va a regalar el triunfo a Bolsonaro?”, se preguntó. El ministro destacó además que la nueva composición del Congreso brasileño favorecería a los sectores de derecha y sostuvo que los candidatos que quedaron detrás de los dos principales contendientes son, en su mayoría, cercanos a Bolsonaro. Para Quirno, ese escenario vuelve más difícil que el actual mandatario revierta la ventaja obtenida por el candidato del Partido Liberal.

El ministro de relaciones exteriores también vinculó el resultado brasileño con la estrategia regional de Milei y anticipó un impacto positivo para la Argentina si Bolsonaro logra imponerse en la segunda vuelta. “Nos va a favorecer en la economía, porque vamos a estar alineados en el Mercosur”, afirmó. Quirno sostuvo que el desempeño electoral de Bolsonaro “ratifica la influencia global y regional del presidente Milei” y aseguró que el Gobierno mantendrá, independientemente del resultado, la intención de preservar relaciones diplomáticas “normales y constructivas” con Brasil. “Siempre dijimos que no mezclamos las diferencias políticas de un proceso electoral con las definiciones institucionales”, remarcó.
La reacción oficialista no quedó limitada al Presidente. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, sostuvo que “se unen todos los vientos en una misma dirección en Latinoamérica” y vinculó el resultado brasileño con una posible agenda de mayor integración económica. “Argentina y Brasil tienen una oportunidad histórica para nuestros pueblos: más comercio, más inversiones y más trabajo”, afirmó.

Martín Menem también celebró el resultado y sostuvo que las ideas de la libertad “siguen encontrando cada vez más respaldo” en la región. En tanto, Santiago Caputo compartió un mensaje de Eduardo Bolsonaro y apeló a una de las consignas habituales del oficialismo: “La victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del Cielo”.
En la Casa Rosada, además, comenzaron a mirar el escenario brasileño en clave regional. Un eventual triunfo de Bolsonaro es interpretado por el Gobierno como una posible consolidación de una corriente conservadora latinoamericana que Milei identifica como una “ola azul”. En ese mapa, el oficialismo ubica a distintos gobiernos y liderazgos de derecha de la región y considera que Brasil podría convertirse en una pieza central de ese proceso.

Pero el resultado también tiene una dimensión económica para la Argentina. El Gobierno viene planteando desde el inicio de la gestión una mayor apertura comercial del Mercosur, con una reducción de barreras y una revisión del Arancel Externo Común. Milei también reclamó una reforma institucional del bloque y mayor libertad para que sus integrantes puedan avanzar en acuerdos comerciales con terceros países.
En ese esquema, Brasil es determinante por su peso económico y político. Un gobierno brasileño alineado con la visión de apertura que impulsa Milei podría facilitar algunas de esas iniciativas. La primera señal concreta llegará en diciembre, cuando se realice en Montevideo la cumbre de presidentes del Mercosur, ya con Brasil habiendo definido quién conducirá el país durante los próximos cuatro años.
Ante el resultado, Daniel Scioli, por su parte, sumó un matiz particular a las repercusiones. El otrora peronista y actual secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, que durante años estuvo estrechamente vinculado a la política brasileña y fue embajador argentino en Brasil, felicitó a Flávio Bolsonaro por su resultado. “Felicito a mi querido amigo @FlavioBolsonaro por esta victoria en primera vuelta, y a todo el pueblo brasileño por esta gran jornada democrática”, escribió. Desde el kirchnerismo salieron a contestarle con munición gruesa. La senadora Juliana Di Tullio le respondió: «Vergüenza» y la diputada camporitsta Florencia Carignano se preguntó: «es necesario ser tan arrastrado ??? Jubílate, ya estás dando lastima».
Del ese lado del escenario político argentino, el resultado fue leído con mucha más cautela. La diputada peronista Victoria Tolosa Paz, quien se encuentra en Brasil, remarcó que la elección todavía no está definida y destacó la capacidad de Lula para revertir resultados adversos. “Esto recién empieza”, sostuvo.
Tolosa Paz señaló que Lula quedó a menos de tres puntos de Bolsonaro y puso el foco en los votantes que no participaron de la primera vuelta. “Va a buscar a los 29 millones que no fueron a votar”, afirmó. Según su lectura, el mandatario brasileño logró instalar un mensaje basado en “educación, desarrollo, tecnología y crecimiento”. “Mañana arranca el mata-mata y la región entera mira a Lula”, agregó.

También se pronunció Eduardo “Wado” de Pedro, quien expresó su respaldo al presidente brasileño y reivindicó su trayectoria política. “Lula dedicó su vida a defender al pueblo brasileño. En las buenas y en las malas, es un ejemplo de perseverancia, compromiso y convicción”, escribió.
El dirigente peronista sostuvo que el resultado fue adverso, pero no definitivo, y definió a Lula como “un gran líder latinoamericano” con quien comparten “el sueño de una Patria Grande libre, próspera y soberana”. “Renovamos nuestra esperanza y nuestro apoyo para el balotaje”, afirmó antes de cerrar con un “¡Fuerza, Lula!”.
Con el 99,3% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,16% de los votos, frente al 45,02% de Lula. La definición quedó postergada para el 25 de octubre. Para la Argentina, sin embargo, la disputa ya comenzó: lo que ocurra en Brasil no sólo definirá quién gobernará la principal economía de Sudamérica, sino también qué orientación política tendrá uno de los socios centrales del país y del Mercosur.
AL/CM










