Escala el conflicto entre Estado Unidos e Israel contra Irán. En las últimas horas Alemania, Grecia, Francia y Reino Unido anunciaron su respaldo militar a EEUU. La República Islámica respondió con ataques a los países de la región con especial énfasis en infraestructura crítica energética y con el cierre virtual del Estrecho de Ormuz por donde pasa el 20% del petróleo. Donald Trump y Benjamin Netanyahu buscan desintegrar al régimen.
El lunes Irán bombardeó una planta de la empresa pública QatarEnergy, la mayor productora de gas natural licuado. Además disparó contra una refinería de la petrolera estatal de Arabia Saudita y anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, clave para la salida del crudo del Golfo Pérsico a todo el mundo. “No se permitirá que ni una sola gota de petróleo salga de la región”, anunció la guardia revolucionaria iraní. Desde entonces los únicos buques que pudieron transitar son los que se dirigen a China.
La respuesta se centra en generar convulsión en los mercados internacionales y complicar la economía norteamericana y europea. El precio del petróleo y del gas se disparan por dos jornadas consecutivas. Las bolsas del mundo operan desde entonces con mayor volatilidad que en las jornadas previas donde los balances de las empresas de Inteligencia Artificial sumaban incertidumbre.
El presidente norteamericano Donald Trump responde con beligerancia, anuncia más bombardeos a Irán y la extensión del conflicto armado durante al menos 5 semanas. “Desde el principio, proyectamos de cuatro a cinco semanas, pero tenemos la capacidad de extendernos mucho más”, reveló Trump.
El gobierno norteamericano busca amedrentar al régimen iraní con la promesa de mayores ataques. “Los golpes más duros del ejército estadounidense aún están por venir. La siguiente fase será aún más severa para Irán que la actual”, amenazó el secretario de Estado, Marco Rubio.
EEUU e Israel atacaron luego de estas declaraciones el edificio del organismo encargado de elegir al nuevo líder en Irán tras la muerte del ayatolah el sábado. También bombardearon un complejo presidencial. El principal objetivo es remover a todas las autoridades del régimen y producir un cambio de gobierno.
En tanto en un comunicado conjunto, el primer ministro británico, Keir Starmer, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, declararon su “consternación por los imprudentes ataques de Irán contra sus aliados, que amenazan a sus militares y ciudadanos en la región”. Grecia y Francia movilizaron fragatas y aviones caza.
China, por su parte, calificó de «inaceptable» el asesinato del líder Alí Jameneí. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, sostuvo que la ofensiva de Estados Unidos e Israel viola el derecho internacional. Además pidió el cese inmediato de las operaciones militares, el retorno al diálogo y rechazó acciones unilaterales. Expresó apoyo a la soberanía de Irán y consideró las preocupaciones de seguridad de los países del Golfo. Ning pidió por el «derecho legítimo de Irán al uso pacífico de la energía nuclear» y sostuvo que el asunto debe volver «a la vía de la resolución política y diplomática».
AL/SC






