Garbarino atraviesa su etapa final de quiebra, luego de que cerraran sus últimos locales y se iniciara el proceso de liquidación de bienes dispuesto por la Justicia. La medida fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, a cargo del juez Fernando D’Alessandro.
Tras años de crisis, la empresa no logró renegociar su deuda ni conseguir inversores para poder recuperarse. En consecuencia, cerraron sus últimas sucursales (Belgrano, Almagro y Tribunales) y se vendió su stock remanente. Mientras tanto, se inició la transferencia de los bienes de la empresa a la sindicatura.
La actividad comercial ya se encuentra prohibida, y hasta el 24 de junio los acreedores podrán presentar sus reclamos en el proceso de verificación del pasivo. Entre los activos a liquidar entran Tecnosur y Digital Fueguina, dos plantas industriales de Tierra del Fuego que no lograron venderse.
La empresa, fundada en 1951 por los hermanos Daniel y Omar Garbarino, se convirtió en una de las más importantes dentro del retail argentino. Su modelo de negocio se caracterizó por la venta de electrodomésticos en cuotas, ideal para el contexto económico volátil del país. Llegó a contar con más de 240 sucursales además de emplear a 4.500 personas en su etapa de mayor expansión.
Sin embargo, luego de ampliar su liderazgo con nuevas sucursales y un proyecto industrial en Tierra del Fuego, en 2016 inició su declive. Entre 2016 y 2019, las ventas internas del sector cayeron casi un 50%, producto de la devaluación en 2018 junto a una inflación y tasas de interés altas, todo generado por el gobierno de Mauricio Macri.
Para diciembre de ese año, la compañía tenía una deuda bancaria que superaba los $ 3.600 millones. En 2020, las ventas de electrodomésticos cayeron hasta un 75% con la llegada del Covid-19. Allí comenzó el plan de recorte, en el que pasaron de 240 a 60 locales y el despido de 1.800 empleados en 2021. En noviembre de ese año, Garbarino ingresó a un concurso preventivo de acreedores.
Luego de años de negociaciones judiciales sin éxito, en agosto de 2025 se inició un proceso de salvataje conocido como «cramdown» para que terceros ofrecieran un rescate definitivo, pero ninguna oferta consiguió los avales legales necesarios.
MM/EO






