Sin hacer mención a los últimos escándalos que sacudieron al Gobierno, el presidente Javier Milei expuso en la Bolsa de Comercio de Córdoba con un discurso fuertemente ideológico y económico, en el que defendió el rumbo del gobierno, criticó al socialismo y proyectó un escenario de crecimiento para el país.
En primera fila lo escuchaban y aplaudían la secretaria general de la presidencia Karina Milei, ladeada del jefe de gabinete Manuel Adorni, en un claro gesto de apoyo tras los vuelos cuestionados. También estaban el presidente de la cámara de Diputados Martin Menem, el presidente de bloque libertario el cordobés Bornoroni.
Durante su presentación, el mandatario adelantó ideas que formarán parte de su próximo libro, al que describió como una reflexión sobre “la moral como política de Estado”.
También reiteró sus dardos contra el kirchnerismo, al que acusó de intentar desestabilizar el rumbo económico actual. “Del otro lado tenemos personas dispuestas a romper todo con tal de vernos mal”, afirmó, al referirse a la oposición política.
Ante los inversores de la Bolsa cordobesa, Milei se mostró optimista sobre el futuro de la economía. Aseguró que el país ya registra dos años consecutivos de crecimiento y que, de mantenerse la tendencia, podría alcanzar tres años seguidos de expansión.
El Presidente señaló que el crecimiento no será uniforme en todos los sectores. Según explicó, habrá actividades que se expandan con fuerza mientras otras se contraigan, en un proceso de reasignación hacia áreas más productivas y con mejores salarios.
En esa línea, mencionó que de acuerdo con indicadores de actividad económica —como el estimador mensual de actividad del INDEC— once de quince sectores muestran crecimiento, lo que consideró una señal de recuperación.
Sin hablar del nivel de empleo, en reiterados pasajes advirtió que los avances tecnológicos generan mayor cantidad de puestos de trabajo. «¿A alguien se le ocurre ponerse a llorar por la desaparición de los carteros ante la llegada del mail?», le preguntó al auditorio. «Hoy la tasa de desempleo debería ser del 90% si el progreso tecnológico genera desde la revolución industrial generado menor empleados», completó.
Milei también se refirió a la evolución de la inflación. Recordó que la Argentina venía de niveles extremadamente altos y sostuvo que el proceso de desinflación continúa. Incluso volvió a afirmar que hacia agosto la inflación mensual podría comenzar “con cero”.
Sobre la pobreza, el mandatario reconoció que al inicio de su gestión el índice aumentó luego de sincerar precios y eliminar controles, lo que llevó el indicador a niveles cercanos al 57%. Sin embargo, aseguró que posteriormente se registró una reducción significativa y que millones de personas lograron salir de esa situación. «Tenemos los datos de pobreza mas bajos de los últimos 8 años. Es un espanto pero el INDEC mostraba 41% de pobres y subestimaba lo que pasaba con controles de precios, era falso ese número. Obvio que cuando uno sincera eso subió la pobreza al 57. Sacamos a 15 millones de personas de la pobreza«, insistió.
Entre los motores del crecimiento económico, Milei destacó dos ejes principales: la desregulación y la apertura comercial. Según explicó, su gobierno avanzó con miles de medidas para eliminar regulaciones y facilitar la actividad económica.
En ese marco, mencionó que ahora se permiten exportaciones que antes estaban restringidas —como la chatarra— y reiteró su crítica al modelo de protección industrial. “Basta del verso de la protección”, afirmó, al sostener que las barreras comerciales no lograron generar riqueza ni mejorar el bienestar de los argentinos.
El Presidente concluyó su intervención reiterando que su gobierno no cambiará el rumbo económico. “Somos solventes y el riesgo país se va a desplomar”, aseguró, al tiempo que proyectó que la economía argentina tiene condiciones para crecer alrededor de un 4% anual en los próximos años.
AL/CM





