Lumilagro vuelve a estar en el centro de la escena nacional, pero esta vez con críticas y cuestionamientos por parte de la opinión pública. A principios de marzo, la tradicional empresa fabricante de termos anunció el fin de la producción de algunos de sus productos más emblemáticos y la desvinculación de 170 trabajadores.
En ese momento, Martín Nadler, director ejecutivo y dueño de Lumilagro, reconoció que en los últimos dos años tuvo que reducir el plantel para que la empresa pudiera seguir funcionando. De hecho, en una entrevista con iProfesional, el empresario argumentó que la delicada situación de la compañía se debía a la caída en las ventas y a la avalancha de termos que entran sin control. “Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y solo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte. Son termos tóxicos y truchos: cuando están en contacto con agua caliente desprenden metales cancerígenos”, declaró y agregó: “Nos preocupa la salud de la gente. El Estado no dedica ni el mínimo esfuerzo para protegernos del contrabando, si bien sabemos que es una política de Estado bajar el precio de las cosas sea como sea”.
Tan solo diez días más tarde, Lumilagro desató la polémica con dos mensajes publicados en su cuenta oficial de X. En ellos, cuestionaba a los usuarios sobre la relación entre el empleo local y el precio final de sus productos.
Ustedes que opinan? Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil pesos de más para conseguir un termo de calidad?
Nos reconvertimos para volver a crecer igual que en los 70’s cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos.… https://t.co/uvy9SqRMA3
— Lumilagro Oficial (@LumilagroArg) March 23, 2026
“¿Ustedes qué opinan? ¿Preferirían que los volvamos a contratar y vuelvan a tener que gastar $100 mil de más para conseguir un termo de calidad?”, posteó la empresa. La publicación comparaba esta transición con la automatización de la década del 70, asegurando que la firma se está “reconvirtiendo para volver a crecer”.
Lumilagro redobló la apuesta
El mensaje provocó una gran cantidad de reacciones negativas por parte de los usuarios, quienes criticaron la falta de sensibilidad de la marca ante la pérdida de puestos de trabajo. Ante esto, Lumilagro redobló la apuesta con otro interrogante: “¿Quizás podríamos hacer una edición limitada, de peor calidad y más cara, pero 100% fabricada en Argentina?”.
Nuevamente, las respuestas en la red social no tardaron en llegar. Varios usuarios manifestaron su rechazo, señalando que la empresa parece enorgullecerse de despedir gente para abaratar costos.
Quizás podemos hacer una edición limitada. De peor calidad y más caro, pero 100% fabricado en Argentina?
Y para los que solo quieren EL MEJOR TERMO PARA MATE, al MEJOR COSTO y diseñado por argentinos: https://t.co/saL2XsfH9S https://t.co/OLicBeQDN2
— Lumilagro Oficial (@LumilagroArg) March 23, 2026
“A veces lo mejor es callar. La verdad que no me dan ganas de comprarle nada a una empresa que se jacta y hasta parece enorgullecerse de despedir gente para ofrecer su producto más barato”, contestó el usuario @Lautarofc. «Mirá la hija de putez que dicen por un par de likes en redes. Hay familias que se quedaron sin laburo y ustedes haciéndose los cancheros. Vayan a hacerse branding de marca en el orto«, escribió indignado @PampaRomanomich.
«Tenía Lumilagro pero después de leer el tuit me veo en la obligación en conseguir otra marca, una que no esté orgullosa de dejar 100 familias sin trabajo”, sentenció @CarpLocura__.
De esta forma, la compañía pareciera estar a tono con el discurso del Gobierno, en especial con el ministro Caputo que unos días atrás mencionaba a Lumilagro como ejemplo de transformación y aprovechamiento de los vientos de cambios impuestos por La Libertad Avanza. Solo el tiempo dirá si la postura lo beneficia o si la opinión pública los condena.
RM





