Se terminaron los amagues. Manuel Adorni estará este miércoles en la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de la gestión y cumplir con la obligación constitucional de presentarse ante uno de los dos recintos una vez por mes. Con su comparecencia buscará ratificar su continuidad en el cargo, a pesar de la tormenta que lo desgasta hace un mes y medio, pero si fracasa, si no logra torcer la ofensiva opositora que lo espera, puede regresar a la Casa Rosada más golpeado de lo que salió.
En esta oportunidad la sesión informativa que exige el artículo 101 de la Constitución no será un trámite. Es una apuesta de alto riesgo, donde el jefe de Gabinete afrontará un examen y, quizás, defina su futuro. Algunos funcionarios aseguran que en algún momento dejará el cargo, pero que lo hará cuando haya cruzado la lluvia ácida del escarnio por el escándalo que protagoniza junto a su esposa, Bettina Angeletti.

«Si se va, no será derrotado y por la puerta del patio. Lo hará cuando la Justicia cierre los casos que lo investigan y logre sortear esta etapa. Si lo hace ahora puede perjudicar, aún más, a Javier y a Karina», analizó una fuente del oficialismo que se prepara para defender al invitado el próximo miércoles.
Dentro de la Libertad Avanza otros creen lo contrario. Vaticinan que luego de su presentación ante la Cámara Baja, Adorni buscará mantenerse a flote, siempre y cuando deje de obstaculizar toda la agenda del Gobierno, que lleva seis semanas tratando de dejar el caso atrás y sin encontrar ninguna agenda positiva que le permita lograrlo.

La Justicia le prodigó un alivio esta semana con el archivo de la causa que investigaba el viaje presidencial a la «New York Week», donde se originó el espiral de errores no forzados desde que decidió subir a su esposa a la comitiva. El caso quedó cerrado a pedido de la fiscal federal Alejandra Mangano que no continuó con la acción penal y pidió su archivo. Ante ese escenario el juez no tiene otra opción que seguir ese impulso y finalmente Daniel Rafecas archivó el expediente. Un problema menos para Adorni en la víspera de su examen ante la Cámara Baja. En términos defensivos tiene un flanco débil menos, pero el goteo judicial sigue con nuevos hallazgos y vías de investigación que vuelven a incomodar al Gobierno.
Este miércoles los desafíos son exigentes. En la bancada que conduce Gabriel Bornoroni buscan que nadie se exaspere más de la cuenta. Son 95 voluntades y el 1 de marzo siguieron los impulsos del presidente Javier Milei, que decidió pelearse todo el tiempo con la oposición durante la apertura del período de sesiones ordinarias de este año. El tono de tensión quedó muy arriba y este 29 Adorni no estará sólo. Lo acompañarán el mandatario y su hermana Karina. Ambos se sentarán en el palco de invitados y si alguno enciende un gesto, será acompañado por su bancada, que ya se manifestó enardecida, al borde de la sobreactuación en la última Asamblea Legislativa.

De ahí las contenciones previas en el oficialismo. «Hay que tratar de mantener la convivencia mínima», contó a la La Pluma una espada del karinismo para bajarle el tono a la tensión previa. Se espera una sesión de seis horas con cuatro horas de preguntas de todos los bloques. Mientras más compacta y ordenada sea su transcurso, menores serán los riesgos de que escale una situación incómoda en el recinto. Los tiempos podrían dispararse si las exposiciones se extienden o si las preguntas se transforman en dardos envenenados que cosechen una reacción inesperada.

Tal como contó La Pluma, en el Gobierno advierten que Adorni llega con un detalle de «las causas y los patrimonios de los jefes políticos de los diputados para poder tirárselos por la cabeza”. Si hay cruces y los debates escalan en peleas, los tiempos podrían estirarse y abrir un escenario brumoso para que la comparecencia del jefe de Gabinete termine bien.
Tan importante es la visita del próximo miércoles, que hay un batallón de funcionarios detrás de las respuestas que ofrecerá Adorni. Tendrá que contestar sobre su patrimonio, sobre los viajes, los departamentos que investiga la Justicia. No sólo atajará las preguntas sino que intentará devolver la pelota. En la platea estarán los hermanos Milei para bancarlo y la presencia de ambos servirá para ordenar o desordenar a la tropa propia. Para la oposición también será un objetivo y un disparador de otro foco de tensión que podría transformar el rito del artículo 101 en una batalla.
CM






