Luego de que el Gobierno de Javier Milei haya definido medidas y sanciones para aquellas compañías que exploten los recursos de las Islas Malvinas, la petrolera británica Rockhopper comunicó que prevé comenzar a extraer petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028.
La empresa desafió al Ejecutivo y aseguró que las acciones que impulsó Argentina no afectarán al cronograma del proyecto Sea Lion. En ese sentido, presentará este miércoles su informe semestral ante la Bolsa de Valores de Londres y señaló que cuenta con el “continuo y firme respaldo” del Reino Unido.
Rockhopper sostuvo que, si bien las sanciones argentinas generaron “un período de mayor atención mediática y política”, pero no modificaron los planes de desarrollo. Asimismo, tanto el Reino Unido como las autoridades isleña calificaron las medidas como «ilegítimas y carentes de justificación jurídica».
Por otra parte, la petrolera israelí Navitas Petroleum -operadora del proyecto con un 65% en sus manos- aseguró que no prevé que los últimos acontecimientos tengan “un efecto significativo” sobre las actividades de desarrollo de Sea Lion. La primera fase del proyecto consistirá en 11 pozos, mientras que la perforación de desarrollo está prevista para comenzar a principios de 2027.

El conflicto diplomático que comenzó con una sugerencia del presidente estadounidense Donald Trump de quitarle apoyo al Reino Unido impacta sobre la figura de Milei. Apresurado, el mandatario argentino se embanderó en la causa Malvinas, con ciega confianza en los próximos movimientos de su par norteamericano.
Sin embargo, los episodios observados durante la Asamblea General de las Naciones Unidas revelaron algo distinto. Trump posó junto al primer ministro británico, Andy Burnham, y retrocedió en su discurso: elogió a Burnham y aseguró que la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido está mejorando, una señal que dejó fuera de juego al presidente argentino.
Luego, un Milei rabioso apuntó contra la ONU en su propia casa e insistió con la defensa de Malvinas, que profundizó ayer cuando instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos a iniciar un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en el archipiélago.

Mientras tanto, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, lanzó este fin de semana una advertencia directa a la Argentina en relación con el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas. En una entrevista con The Sun on Sunday, aseguró que el Reino Unido está “armado y preparado” para defender el archipiélago y sostuvo que la disputa quedó “resuelta en 1982”.
En primer lugar, Streeting afirmó: “Esto no es 1982. Los argentinos carecen de la capacidad para tomar las islas Malvinas. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas”. Con esa frase buscó marcar distancia respecto del conflicto bélico que enfrentó a ambos países hace más de cuatro décadas.
Además, el funcionario británico acusó al presidente Javier Milei de difundir “la misma propaganda falsa de siempre” al insistir en que las islas pertenecen a la Argentina. Según Streeting, las declaraciones del mandatario libertario no representan ninguna novedad, sino la continuidad de un reclamo histórico.
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