El presidente Javier Milei hablará este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un escenario marcado por la renovada tensión diplomática con el Reino Unido por las Islas Malvinas. El mandatario expondrá cerca de las 11.45, hora argentina, y se espera que vuelva a plantear el reclamo de soberanía sobre el archipiélago, un tema que adquirió especial protagonismo durante las últimas semanas a partir de las declaraciones de Donald Trump y del primer ministro británico, Andy Burnham.
La presentación de Milei será la tercera desde que asumió la Presidencia y tendrá como antecedente inmediato el discurso de Burnham, quien el martes hizo una referencia inusual a las Malvinas durante su exposición ante la Asamblea General. El premier británico sostuvo que su país se mantendrá “firme contra cualquier amenaza al orden de la ley” y vinculó esa posición con la defensa de los territorios británicos, entre ellos las islas.

La intervención de Burnham generó una rápida respuesta de la delegación argentina. El canciller Pablo Quirno pidió la palabra y ejerció el derecho de réplica para reafirmar la posición histórica argentina. “Están ilegalmente ocupadas por el Reino Unido”, sostuvo, al tiempo que reiteró la disposición de la Argentina a “reanudar negociaciones bilaterales sustantivas” y reclamó a Londres el cumplimiento de sus obligaciones en materia de descolonización.
Quirno explicó luego que la respuesta fue preparada por el equipo argentino que sigue las intervenciones de los distintos países durante la Asamblea. Según relató, la mención de Burnham fue particularmente relevante porque, de acuerdo con su interpretación, los primeros ministros británicos suelen evitar referirse directamente al diferendo por Malvinas en este foro. “No sé si es la primera vez en muchísimo tiempo, sino la primera vez, que un primer ministro británico menciona las Malvinas en las Naciones Unidas”, señaló.

El contexto internacional también modificó el escenario previo al discurso presidencial. Trump volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la relación entre Washington y Londres y llegó a plantear que Estados Unidos podría revisar su posición histórica sobre la disputa. El mandatario norteamericano utilizó además el tema en el marco de sus reclamos para que el Reino Unido incremente su gasto en Defensa y asuma una mayor participación en los compromisos militares de la OTAN.
Trump se reunió el martes con Burnham en Nueva York y, posteriormente, el premier británico confirmó que habían conversado sobre las Falklands, como denomina el Reino Unido a las islas. Después, durante su discurso ante la ONU, volvió a referirse al archipiélago. La secuencia derivó en la respuesta de Quirno y dejó planteado el escenario en el que Milei llegará este miércoles al atril de Naciones Unidas.
El Presidente, de todos modos, no adelantó los contenidos de su exposición. El canciller evitó revelar detalles y aseguró que el discurso fue trabajado por Milei junto con su asesor Santiago Caputo. “No vamos a spoilear lo que dirá Milei. Esperemos al miércoles”, respondió Quirno ante las consultas de los periodistas argentinos que acompañan la gira.
El Gobierno llega a la Asamblea General después de haber profundizado durante septiembre su estrategia diplomática sobre Malvinas. La administración Milei presentó una protesta formal ante la embajada británica por la extensión de licencias para la explotación petrolera offshore alrededor de las islas y advirtió que las empresas involucradas podrían quedar alcanzadas por sanciones.
Además, el Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley vinculado con la defensa de la soberanía sobre Malvinas. La iniciativa contempla un endurecimiento de las penas para quienes exploten recursos naturales en el área que la Argentina considera parte de su plataforma continental y busca ampliar las herramientas estatales frente a actividades vinculadas con el archipiélago.

En ese marco, el discurso presidencial aparece como una nueva instancia para exponer la posición argentina ante una audiencia internacional. El Gobierno sostiene que el escenario generado por las declaraciones de Trump y las respuestas británicas volvió a instalar la cuestión Malvinas en la agenda global.
La reunión que Milei mantuvo el martes por la noche con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, también se produjo bajo este contexto. El encuentro estuvo centrado oficialmente en el fortalecimiento de la relación bilateral, la seguridad, la energía y los minerales críticos. Rubio destacó posteriormente que la cooperación entre ambos países abarca energía, minerales y agricultura. Quirno, por su parte, evitó confirmar si la disputa por Malvinas fue parte de la conversación.
Milei también podría retomar sus cuestionamientos al funcionamiento de Naciones Unidas, una posición que ya había desarrollado en su intervención de 2024 y que volvió a aparecer en sus planteos posteriores sobre el sistema multilateral. El Presidente ha cuestionado el crecimiento de organismos internacionales y el alcance de determinadas regulaciones impulsadas desde esos ámbitos. En su discurso anterior ante la Asamblea General había planteado que la ONU se había alejado de su misión original y la había definido como un “gobierno supranacional de burócratas internacionales”.
Otro de los temas que podría abordar es el desarrollo de la inteligencia artificial. Milei mantiene una posición favorable a limitar las regulaciones sobre esta tecnología y coincide en ese punto con la postura expresada por Trump. El debate adquirió mayor presencia internacional debido a las advertencias sobre los riesgos asociados al desarrollo acelerado de sistemas de inteligencia artificial, incluidos sus posibles usos en ámbitos de seguridad y defensa.
La posición argentina también se cruza con otro objetivo diplomático de la gestión: la candidatura del argentino Rafael Grossi, titular de la Organización Internacional de Energía Atómica, para la Secretaría General de Naciones Unidas. El Gobierno impulsa su postulación para suceder a António Guterres, aunque el escenario dentro del Consejo de Seguridad se volvió más complejo durante las últimas votaciones.
Después de su discurso, Milei continuará con una agenda económica y diplomática en Nueva York. El Presidente participará de la conferencia “Valores democráticos, libertad económica y seguridad estratégica”, organizada por la Fundación Federalismo y Libertad junto con el International Republican Institute, donde expondrá sobre la marcha de su programa económico.
Más tarde mantendrá un encuentro con empresarios del Consejo de las Américas. El Gobierno también prevé anunciar un acuerdo con Estados Unidos para impulsar proyectos de infraestructura vinculados con energía, minerales y transporte de recursos hacia el Atlántico.

El paquete de financiamiento involucraría instrumentos del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y potenciales inversiones privadas. Entre los proyectos aparece la infraestructura vinculada con la explotación y exportación de gas de Vaca Muerta. Aunque trascendió que el financiamiento podría alcanzar los US$7.000 millones, el monto final será informado oficialmente durante el anuncio.
La agenda internacional de Milei continuará el jueves con una reunión bilateral con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y una exposición ante el Economic Club of New York. Luego, la comitiva emprenderá el regreso a Buenos Aires.
AL/CM










