El Senado trata hoy la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, mientras que en la calle se espera una masiva manifestación de la CGT y las dos CTA para rechazarla. Ayer, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, confirmó que se hicieron cambios en el proyecto original. El oficialismo cedió y modificó el artículo sobre el Impuesto a las Ganancias, uno de los principales reclamos de los gobernadores. La senadora anticipó que cuentan con 44 votos para lograr la media sanción de la norma, regresiva en materia de derechos laborales.
“Venimos a anunciar que logramos un gran acuerdo. El texto tiene 28 modificaciones consensuadas”, dijo ayer Bullrich en una conferencia de prensa en el Congreso, tras una reunión de la mesa política en Casa Rosada que duró casi dos horas. Si bien solo detalló algunos de los cambios, confirmó que se eliminó el capítulo de Ganancias, que bajaba del 34 al 31% la alícuota del impuesto coparticipable a las provincias. Según aclaró la exministra de Seguridad, el tema se tratará en una futura “reforma fiscal e integral”.
La decisión se presenta como una victoria del ala “negociadora” del Gobierno, encabezada por Bullrich y el ministro del Interior, Diego Santilli. En Casa Rosada sostienen que la orden del jefe de la cartera de Economía, Luis “Toto” Caputo, era ser “inflexibles hasta el final” en la negociación con los gobernadores.
Los senadores desconocen el texto final del proyecto. El oficialismo dijo que lo dará a conocer en el recinto cuando arranque la sesión. Una decisión insólita cuando están en juego los derechos laborales. Por ejemplo: vacaciones en verano cada tres años, un banco de horas para que no se paguen las extras sino que se compensen con días libres, y modificaciones en las indemnizaciones —que ya no contemplarán aguinaldo, vacaciones o premios—. Eso es solo una parte, la más gráfica, pero hay mucho más: los “servicios esenciales” tendrán limitaciones para la huelga y descuentos por asamblea, se reduce el financiamiento del INCAA y se desdibuja el Estatuto del Periodista.
Frente a este panorama, la decisión de la CGT fue realizar una movilización sin paro y dejar a cada gremio en libertad de acción. La medida del triunvirato fue duramente cuestionada por los sectores más combativos, como los metalúrgicos y los del transporte, que junto a las dos CTA y a otros sindicatos se vienen movilizando en las provincias. Ayer estuvieron en Rosario y, previamente, en Córdoba. El oficialismo espera sacar su Reforma Laboral antes del 1° de marzo. Si el proyecto logra la aprobación de la Cámara Alta pasa a Diputados.
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