El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, viajó este viernes a uno de los bastiones «antikirchneristas» más importantes del país: la provincia de Córdoba. En un viaje exprés de tan solo un día, el fundador del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) tuvo varias actividades con el objetivo central de empezar a tejer las alianzas necesarias de cara a su candidatura en las elecciones presidenciales del año que viene. «A Milei le queda poco», advirtió.
«Vamos a ir a las urnas, vamos a ir con una mejor propuesta, vamos a hablar con todo el mundo», adelantó Kicillof durante un acto del Congreso Sindical de Sanidad, en el Microestadio de la ciudad de La Falda. Allí, el gobernador bonaerense estuvo acompañado por su Gabinete y el líder gremial Héctor Daer.
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Una de las reuniones más importantes que tuvo Kicillof fue con el intendente de Cosquín, Raúl Cardinalli. Este será un hombre clave para las ambiciones presidenciales del gobernador bonaerense, ya que el jefe comunal es un aliado del exsenador Carlos Caserio, quien se encuentra abocado al armado peronista a favor del gobernador bonaerense en el centro de Córdoba.
Para sellar la alianza, Kicillof y Cardinalli firmaron acuerdos de cooperación orientados a promover el turismo y la cultura entre ambas jurisdicciones e impulsar la participación de artistas bonaerenses en el Festival de Cosquín.
Una de las personas más importantes que acompañó a Kicillof en esta visita al bastión antikirchnerista del país fue Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense. «Se tiene que hacer una construcción política en Córdoba que incluya al peronismo cordobés», dijo el funcionario, quien dejó entrever un posible acuerdo con el mandatario provincial, Martín Llaryola. «No es una provincia gorila: de hecho, la gobierna el peronismo. La particularidad es que no ha habido candidatos nacionales que puedan entrar positivamente en la consideración de los cordobeses», agregó en diálogo con Tiempo Argentino.
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Por último, la agenda de Kicillof cerró con un baño de masas para darle el envión necesario para su precandidatura presidencial. Se trató de la presentación de su libro De Smith a Keynes, un título con el que el economista busca disputarle el terreno ideológico a Javier Milei.
«Piensan que gobernar el país es andar viajando por el mundo dando conferencias y que la salud, la educación, el laburo y la infraestructura son problemas de los gobernadores o son problemas directamente de los vecinos, o son problemas de los intendentes, a los que al mismo tiempo los deja sin un mango», dijo Kicillof en el repleto Auditorio de la Universidad Tecnológica Nacional en Ciudad Universitaria de Córdoba Capital. Los que estaban presentes le respondieron con aplausos y un cántico que le brinde esperanzas al gobernador bonaerense en su carrera hacia la Casa Rosada: «¡Axel Presidente!».
Este sábado, a partir de las 19, Kicillof volverá a presentar su último trabajo editorial en la 50° Feria del Libro, en la Sala Victoria Ocampo de La Rural.
Vinimos a #Córdoba a seguir consolidando el federalismo y la cooperación con importantes convenios para fortalecer la educación, las economías regionales y el sector productivo de nuestras provincias.
Con @raulcardinali_ , intendente de #Cosquín, avanzamos en un acuerdo para que… pic.twitter.com/gDI0k2FCht
— Axel Kicillof (@Kicillofok) May 9, 2026
S.C/






