El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, habló sobre la morosidad en el país y descartó que el Gobierno vaya a implementar un programa de asistencia para las personas endeudadas. De hecho, sostuvo que esta problemática que afecta a las familias argentinas debe resolverse entre bancos y deudores. La definición se produjo mientras el indicador comienza a mostrar una leve mejora, aunque todavía permanece en niveles históricamente elevados.
Durante la presentación del último Informe de Política Monetaria (IPOM), Bausili reconoció que “todos sabemos que la morosidad es un problema”, pero ratificó que el organismo no intervendrá para establecer un mecanismo de rescate. “Seguimos viendo esto como una conversación entre privados”, afirmó el titular del BCRA, en línea con la postura que ya había expresado el ministro de Economía, Luis Caputo.
La definición implica que, pese al fuerte deterioro que atravesó el crédito de las familias, el Gobierno no contempla por ahora una solución que involucre recursos públicos. Bausili justificó esa decisión al señalar: “Nosotros vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien para asignárselos a otro”. Y agregó: “Eso incluye una monetización de estas cuestiones. En todos esos casos, se dispara el riesgo moral”.

“Punto de inflexión” en la morosidad
El diagnóstico oficial se apoya en una primera señal de estabilización. La irregularidad del crédito a las familias habría pasado de 12,8% en mayo a 12,7% en junio, lo que marcaría la primera baja después de 19 meses consecutivos de aumentos. Bausili, al menos, evitó presentar ese dato como una solución definitiva. “Ojalá los números de junio vayan confirmando esta reversión en la tendencia”, sostuvo.
Para el titular del Central, la evolución de la mora no puede analizarse mes a mes como si se tratara de un indicador que cambia rápidamente. “Es raro que los ratios de morosidad sufran saltos discretos o cambios muy acentuados en el corto plazo”, explicó. En ese sentido, comparó el proceso con una dinámica lenta y sostuvo que los indicadores “se mueven más como ondas”.
Bausili justificó su postura al señalar que una refinanciación no implica que una deuda desaparezca inmediatamente de las estadísticas de morosidad. Según detalló, un deudor que se encontraba en la categoría 5 puede pasar a categoría 4 después de tres pagos regularizados y recién luego de otros tres pagos avanzar a la categoría siguiente.
Por ese motivo, un crédito refinanciado puede demorar hasta nueve meses en pasar de la categoría 5 a la categoría 1, aun cuando la persona ya haya comenzado a cumplir con el nuevo esquema de pagos.
El Gobierno deja la salida de la deuda en manos de los bancos
La posición de Bausili coincide con la que había expresado Caputo días atrás: el Gobierno confía en que los bancos puedan refinanciar las deudas de sus clientes y ofrecer condiciones más extensas y tasas más bajas.
El presidente del BCRA fue incluso más explícito respecto del rol que debería tener el Estado. “Lo que nosotros escuchamos del sector privado es que prefieren que no nos metamos”, afirmó. El funcionario aseguró que no existe un pedido del sector financiero para que el Gobierno implemente una solución. “Estamos escuchando y analizando; por ahora esta nos parece que es la mejor alternativa”, señaló.
El argumento oficial es que una intervención estatal podría terminar trasladando recursos entre distintos actores de la economía. Desde la mirada del Central, ese tipo de mecanismo generaría incentivos considerados negativos para el funcionamiento del mercado crediticio.
El problema es que el fuerte crecimiento de la morosidad se produjo en un contexto de expansión del crédito a las familias y posterior deterioro de la capacidad de pago. El propio BCRA reconoció que la cartera de personas atravesó un proceso de normalización después del aumento de la mora y que, hacia adelante, el crédito debería avanzar hacia un esquema “más selectivo y sostenible”.

Más crédito y una salida lenta de la morosidad
Por otro lado, Bausili sostuvo que el crédito en pesos destinado a las familias comienza a recuperarse. “El crédito en pesos de las familias está empezando a crecer de nuevo”, afirmó.
El funcionario cree que ese crecimiento puede modificar la relación entre el monto de los créditos en situación irregular y el total de préstamos otorgados. En otras palabras, argumenta que aunque todavía exista una cantidad significativa de deudores con dificultades para pagar, una mayor expansión del crédito puede hacer que el peso relativo de la mora deje de aumentar.
El titular del Central subrayó que “el monto en pesos del aumento en morosidad perdió significancia” dentro de la masa total de crédito otorgado.
El BCRA también mira el ahorro en dólares
Durante la misma conferencia, Bausili se refirió al comportamiento de los ahorristas argentinos y a la posibilidad de ampliar el crédito en dólares. “Los argentinos ahorran en dólares y creo que van a seguir ahorrando en dólares por un tiempo”, afirmó.
El desafío para el Gobierno, según explicó, es conseguir que esos dólares permanezcan dentro del sistema financiero local y puedan transformarse en crédito e inversión. “Mientras no le proveamos la forma de canalizar ese ahorro en instrumentos en el sistema financiero doméstico, lo van a llevar a otro sistema financiero. Y eso no nos conviene como país”, sostuvo.

Sin embargo, el Central no prevé por ahora eliminar las restricciones que limitan el acceso de personas sin ingresos en dólares al financiamiento en esa moneda. Bausili admitió que modificar ese esquema implica riesgos y señaló que, “por ahora”, los beneficios no compensan esos riesgos.
Así, mientras el Gobierno apuesta a que la morosidad encuentre un punto de inflexión sin asistencia pública, el sistema financiero enfrenta el desafío de absorber una elevada cantidad de créditos deteriorados. Para Bausili, el proceso será necesariamente gradual: la salida de la mora no llegará mediante un rescate estatal, sino a través de refinanciaciones, recuperación del crédito y una mejora progresiva de la situación financiera de los hogares.
Las familias argentinas deben tratar de subsistir como puedan. Después de todo la postura de Javuer Milei y su equipo es muy clara, incluso el propio vocero presidencial, Adrián Ravier expresó ese pensamiento: «A veces la gente se expone a un riesgo por no saber manejar sus ingresos».
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