El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó de manera categórica que el Gobierno nacional vaya a implementar medidas de asistencia para las familias endeudadas. “Que se hagan cargo de sus decisiones”, afirmó en una entrevista televisiva.
La declaración se produjo en un contexto crítico: según datos del Banco Central, la mora en los hogares alcanzó el 12,8% en mayo, el nivel más alto en más de 24 años. Caputo sostuvo que la problemática responde a un “tema entre privados”, ya que los créditos son acuerdos entre bancos y clientes. “Tampoco hay mucho en lo que nosotros podamos hacer ahí”, lanzó.
El ministro dijo que había advertido al sistema financiero sobre los riesgos de otorgar préstamos a tasas muy altas en un contexto de salarios estancados. “Si estás prestando plata al 10% mensual y los sueldos crecen al 2, lo más probable es que esta gente no te pague”, señaló. En su análisis, Caputo dijo que muchos hogares se endeudaron porque “tal vez no les quedaba otra” o porque desconfiaban del rumbo económico. “Capaz pensaron que se venían las elecciones, el Presidente se iba y la inflación se iba a licuar”, ironizó.
El Estado ausente
El funcionario disparó que “cada uno nos tenemos que hacer cargo de nuestras decisiones”, y rechazó la posibilidad de que el Estado intervenga para cubrir deudas privadas. Según la consultora EcoGo, 5,8 millones de argentinos son considerados deudores morosos, con atrasos superiores a 90 días. El sistema financiero enfrenta además 3,4 billones de pesos en créditos irrecuperables, aquellos con más de un año de atraso.

Pese a la magnitud del problema, Caputo se mostró indiferente y afirmó que “la mora con el tiempo va a ir cayendo” por el esfuerzo de los bancos, que refinancian deudas a tasas más bajas y plazos más largos.
El ministro también cuestionó la motivación detrás de algunos créditos: “Ni los bancos saben a ciencia cierta para qué fue cada crédito”, dijo, sugiriendo que hubo decisiones financieras poco claras. Ante la consulta sobre un eventual plan de ayuda estatal, reiteró: “Si yo te ayudo porque tomaste mal un crédito, no sé si lo hiciste porque no llegabas a fin de mes o porque alguien te contó que Milei se iba y el dólar se iba a ir a 3.000”.
GLF










