Hace poco menos de un mes atrás, el presidente Javier Milei asistió al colegio ORT para dar una charla a alumnos de secundaria sobre ética e inteligencia artificial. Pero en realidad, fue mucho más que eso: fue el intento del mandatario por recuperar la confianza del voto joven, un sector que se ha desencantado con el modelo libertario a lo largo de estos tres años de gestión.
Existen dos motivos por los cuales debe preocuparse el Gobierno de cara a las elecciones presidenciales 2027. En primer lugar, uno de cada tres jóvenes no votó en las elecciones legislativas de 2025, según datos de la Cámara Nacional Electoral (CNE). Además, sólo el 7% de los jóvenes de entre 18 y 30 años está afiliado a un partido político, y en la franja de 16 a 17 esa proporción cae al 0,01%. En ese sentido, existe una brecha con respecto al ausentismo entre los 50 y 65 años, que subió pero se mantuvo en torno al 20%.
Esto es alarmante porque para las elecciones de 2027 el padrón electoral argentino tendrá una composición mayoritariamente joven: el 52,9% de los votantes tendrán menos de 40 años de edad. Asimismo, un 4,4% corresponderá a los adolescentes de 16 y 17 años que votarán por primera vez, es decir, un grupo renovado. En las elecciones presidenciales de 2023, el 50% de los votos obtenidos por Milei correspondieron a personas menores de 40 años, y aproximadamente un 20% provino del segmento de entre 16 y 29 años.
El otro motivo de alerta es que si el voto joven no va para el Presidente se dirige a otro lado, en este caso la izquierda. Myriam Bregman es, hoy por hoy, una de las figuras más veneradas por los jóvenes, que funciona como símbolo del desencanto al igual que lo que fue Milei en las elecciones pasadas. De hecho, se viralizaron recientemente videos suyos en la calle con seguidores jóvenes, en el marco de la marcha a 50 años de la Noche de los Lápices.
Locura total por MYRIAM BREGMAN en la marcha a 50 años de la Noche de los Lápices pic.twitter.com/IURBs5QAMi
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) September 16, 2026
“En las cualitativas nos cuentan que ven lo mal que la están pasando sus propios padres. Y, además, sucede que tienen un fuerte componente antipolítica, y ahora ven a Milei como parte de la ‘casta’. Para muchos de ellos es más de lo mismo”, explicó Shila Vilker, directora de la consultora Trespuntozero, en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas.
En agosto de 2026, la desaprobación de Milei se ubicó en 58% -una caída de cuatro puntos respecto del mes anterior- y su nivel de aprobación subió de 37% a 38,1%, según la consultora AtlasIntel. Mientras tanto, Bregman sorprendió con el mejor diferencial de imagen positiva: cosechó un 43% positiva y un 51% negativa, es decir -8 p.p. (puntos porcentuales).
Que locura lo de @myriambregman en el Colegio Nacional Buenos Aires recién pic.twitter.com/O2kHdYUGDZ
— Luca Bonfante (@lucabonfante_) September 17, 2026
Por otra parte, según una encuesta de la consultora Proyectar, en una elección presidencial con varios candidatos Milei encabeza con el 36,9%, seguido por el gobernador de la provincia de Buenos Aires (PBA), Axel Kicillof con el 32%, Bregman con el 8,2% y el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro con el 4,3%.
Es en esta última estadística en la que hay que centrarse. Si bien la líder del Frente de Izquierda (FIT) parece liderar el ranking de imagen positiva, eso no asegura que se traduzca en votos, menos si se tiene en cuenta la competencia con el peronismo. En esa línea, Bregman rechaza la idea de una gran PASO que abarque desde la centroderecha hasta la extrema izquierda, y busca convencer al electorado que aún no sintoniza con Kicillof.

Sin embargo, este espiralado político revela aún más profundidad, ya que un buen desempeño del FIT podría entorpecer al nombre que vaya a la urna peronista, y esa es una punta con la cual Milei puede jugar. Asimismo, según Vilker, todos los potenciales candidatos tienen grandes inconvenientes para “vender expectativas”, ya que ninguno logra transmitir una idea de futuro prometedor.
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