La situación de Manuel Adorni hegemonizó durante tres meses buena parte de la agenda parlamentaria, ya sea con proyectos para interpelarlo o removerlo o con otras leyes que se paralizaban por el escándalo del ahora ex jefe de Gabinete. Con su renuncia el sábado, quedaron abstractas las dos reuniones (tanto en Diputados como en el Senado) de la Comisión de Asuntos Constitucionales que iban a tratar los pedidos de la oposición y hasta aliados del gobierno para interrogarlo y removerlo.
El viernes pasado, cuando Adorni ya estaba en la cuerda floja, Mauricio Macri había confirmado que el PRO votaría a favor de convocarlo al recinto. Dos semanas antes había ordenado lo contrario. La moción de censura tenía un final más incierto, pero la amenaza persistía, y el asedio parlamentario fue uno de los factores que más empujó la salida del funcionario. Con el tema cerrado, en La Libertad Avanza confían en que ahora podrán avanzar con las reformas que quedaron en pausa. Sin embargo, la situación de Adorni también fue un lugar cómodo en donde el oficialismo podía justificar la dificultad que tiene para aprobar muchos de sus proyectos.

Bullrich, pieza clave para correr a Adorni y reactivar el Congreso
Patricia Bullrich fue decisiva para que el mandato de Adorni terminara. Fue ella quien, la semana pasada, hizo caer la sesión del jueves al ver que el peronismo no daría quórum para la interpelación: levantó a los libertarios de sus bancas y la sesión quedó sin número. Ese «autoboicot» funcionó como mensaje directo a los hermanos Milei: si el Presidente no tomaba una decisión con Adorni, el Congreso se iba a paralizar. El mismo jueves, Bullrich llamó a Karina Milei para explicarle que en el Senado ya no había margen para protegerlo. Al día siguiente, ya era un hecho que Adorni sería apartado.
Con el funcionario fuera de la escena, Bullrich busca demostrar que el tiempo le dio la razón. Según pudo saber La Pluma, buscará abrir el recinto esta misma semana —el jueves 2 de julio— con tres prioridades: la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que cambia el régimen de venta de tierras, expropiaciones, desalojos y manejo del fuego, y que ya se aplazó tres veces; la Ley Hojarasca, que deroga o modifica más de 60 leyes y decretos en desuso y que ya tiene media sanción de Diputados; y los pliegos judiciales, entre ellos la prórroga de Víctor Pesino, el camarista laboral porteño que falló a favor de la reforma laboral de Milei y que cumple 75 años —edad jubilatoria de los jueces— el mes que viene. Con el receso invernal y el feriado del 9 de julio de por medio, si los aliados no acceden a sesionar esta semana, esos tres temas quedarían para el 16 de julio.
Karina Milei interviene al bloque de Bullrich
Este miércoles por la mañana, Karina Milei recibirá en Casa Rosada a los senadores y diputados de LLA, con Bullrich, Santilli y su flamante segundo Ignacio Devitt también presentes. El objetivo es reordenar a la tropa y reencauzar la agenda.
La hermana del Presidente no le pierde pisada a Bullrich. Además de la convocatoria, sumó a los senadores libertarios a un nuevo grupo de WhatsApp donde se incluyó a ella misma, a Santilli, al asesor Eduardo «Lule» Menem y a Devitt. La señal es clara: Karina busca un rol más protagónico en la coordinación parlamentaria, un tema donde ya se vieron chispazos con la ex ministra de Seguridad.

Reforma Electoral y pliegos judiciales
Más allá del jueves, a Bullrich y a Santilli les esperan varios frentes abiertos. El más sensible para Karina es la reforma electoral que elimina las PASO, rechazada tanto por el PJ como por aliados como el PRO y la UCR. Santilli, en una entrevista con A24, ratificó el argumento oficial: el costo del mecanismo ronda los 300 millones de dólares.
También sigue trabada la reducción del régimen de Zonas Frías, que ya pasó Diputados pero choca en el Senado con los senadores que responden al gobernador mendocino Alfredo Cornejo. Y quedan sin destrabar la derogación del etiquetado frontal de alimentos, la ley de prevención de la ludopatía —ambos proyectos que Adorni había anunciado sin éxito— y la reforma de la Ley de Salud Mental, cuyo debate en comisión quedó paralizado tras varias reuniones informativas.
En paralelo a la descompresión política, el Senado avanzó este martes con un trámite que veía paralizado: la Comisión de Acuerdos, presidida por el riojano Juan Carlos Pagotto, retomó las audiencias públicas para 17 candidatos a cargos en la Justicia Federal, con jurisdicción en Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Misiones, Corrientes, Chaco y la Ciudad. Entre los postulantes más resonantes figura Juan Tomás Rodríguez Ponte, exsecretario del juez Ariel Lijo, que aspira al Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora —el mismo juzgado que tiene a cargo la causa por presunto enriquecimiento ilícito de Martín Insaurralde. «Pretendo aportar toda mi formación a este nuevo desafío», dijo ante la comisión. Las audiencias continúan este miércoles a las 11.
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