Patricia Bullrich le abrió un nuevo frente al Gobierno con un video grabado íntegramente en el Senado. La jefa del bloque de La Libertad Avanza volvió a instalar sus aspiraciones y generó una ola de especulaciones respecto de su futuro en 2027. La pieza audiovisual publicada en las redes sociales de la ex ministra de Seguridad muestra imágenes del palacio legislativo y finaliza con un plano en el que mira desafiante apostada sobre su escritorio. Ese mismo desde donde, en el video anterior, firmó papeles escuchando Fanático de Lali Espósito, la archienemiga cultural de Javier Milei.
Con un equipo de comunicación enteramente dedicado a su imagen pública, ésta vez la musicalización elegida para acompañar el video fue «Es un secreto», de Plan B. La letra de la canción inicia con una frase particular. “Conozco tu debilidad, como hacer para envolverte. Si no es hoy, mañana tal vez, pero algún día voy a tenerte.” Quien quiera oir, que oiga.
En la Casa Rosada la publicación del video fue relativizada. “Ya sabemos cómo juega Patricia, está muy bien grabado, lo felicito al CM”, dijo con ironía un miembro del oficialismo. Si bien el jueves por la tarde habían tenido un anticipo en el que la propia Bullrich advertía que se venían “cositas”, en Balcarce 50 afirman que no estaban al tanto de que la senadora haría ese posteo. Aún así insisten en restarle impacto interno. “Hace lo que tiene que hacer”, repiten, sin perder de vista

En el bullrichismo, cuentan que esta estrategia de instalación mediática fue charlada con el presidente durante la última reunión que ambos dirigentes compartieron en la Quinta de Olivos. Allí, la jefa de bloque le hizo saber al presidente que está trabajando para posicionar su marca personal, puesto que entiende que desde el Senado es muy difícil construirla. Siempre en base a las versiones del círculo de la exministra, el economista le habría dado el visto bueno y hasta la habría alentado reconociéndole como óptima la estrategia para evitar que la oposición ocupe tiempo en la agenda mediática.
En este marco, esta semana la dirigente hizo un mini tour mediático en el que afirmó estar preparada para ser presidenta, aunque matizó sus ambiciones advirtiendo que “uno tiene que saber esperar su momento.” La respuesta llegó por parte del propio Milei, quien el día de su cumpleaños habló en Radio Rivadavia y reconoció que su ex ministra está a la altura de ocupar el máximo cargo del país. “No es una persona improvisada”, afirmó.

A contramano de los deseos de Karina Milei, quien detesta desde sus entrañas los movimientos separatistas de Bullrich y reniega en privado de su perpetuidad en el tiempo, el presidente y su senadora tienen un trato directo que pocos funcionarios dentro de la gestión consiguen tener. Desde ambas terminales, en tanto, reconocen que el diálogo entre ellos es sumamente fluido y existe una relación genuina de cariño mutuo. “Los dos saben qué hace el otro y sobre todo por qué. Patricia le dejó en claro que va a seguir remarcando las cosas que no le gustan y él entiende que es una buena idea porque ayuda a retener a sus votantes. Es una chicana controlada, Javier no lo toma personal”, afirmaron desde un importante despacho.

Si bien entre la hermana presidencial y su presidenta de bloque nunca existieron altercados públicos y las versiones sobre su guerra interna siempre se alimentaron a través de trascendidos periodísticos, lo cierto es que la tensión es latente. La secretaria general, quien conserva un poder incuestionable dentro del gobierno de su hermano mayor, pretende que cada uno de los funcionarios tenga para con ella una obediencia debida innegociable, un gusto que Bullrich está negada a concederle.
En más de una reunión privada, la senadora dejó en claro que no va a limitarse a cumplir un papel meramente legislativo ni mucho menos aceptar sin chistar las directivas de la conducción partidaria. Aunque confirman que no está dentro de sus planes romper con el gobierno, su permanencia dentro del oficialismo no implica renunciar a una agenda propia.

Si bien todo apunta a que se consolidará como la próxima compañera de fórmula de Milei en 2027, lo cierto es que la ex macrista sigue sin descartar una candidatura propia y observa con atención la evolución de la economía y el respaldo social al gobierno libertario. El análisis que evalúan desde su entorno es sencillo: si el presidente llega fortalecido a la recta final del mandato, acompañará su reelección. Si el escenario se deteriora, la ex ministra de Seguridad sacará pecho y se pondrá al frente de la boleta de La Libertad Avanza. Quiera Karina o no.
El tiempo límite que manejan desde los equipos técnicos de Bullrich para confirmar o descartar su candidatura es marzo. “Si para esa fecha Javier tiene 40% de imagen positiva, nos vamos a plegar y acompañaremos como corresponde. Pero si ella sigue subiendo en las encuestas y para marzo él tiene menos del 25% de intención de voto, va a jugar”, confirmaron desde el Senado.
TS/CM










