La causa por presunta violencia de género contra el exdiputado y sindicalista Facundo Moyano sumó esta semana nuevos testimonios y continuará el próximo lunes con la ampliación de la declaración de la influencer Candela Arizaga ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 3 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Florencia Nocerez. Tabién serán convocadas su madre y su hermana.
La citación de la joven se dispuso tras un pedido planteado por su abogado, Roberto Herrera, quien argumentó que su clienta necesita realizar aclaraciones sobre su primer testimonio para incorporar aspectos que no recordó en su momento y que resultan relevantes para el contexto general del caso. Asimismo, la fiscalía convocó a declarar a la madre y a la hermana de la influencer para el próximo 31 de agosto.
La declaración de Arizaga
En su declaración inicial, Arizaga descartó haber sido agredida y atribuyó lo sucedido a un «brote psicótico» derivado del consumo de cocaína. «No tuvimos ninguna discusión ni nada por el estilo. Ni siquiera tuvimos sexo», afirmó la joven al referirse a los momentos previos a salir del inmueble y comenzar a correr por la avenida del Libertador al 5400, en el barrio porteño de Belgrano.

Hasta la fecha, ya prestaron declaración nueve testigos en el expediente: empleados de seguridad del edificio donde reside Moyano, una médica del Hospital Pirovano que atendió a Arizaga durante su internación, la empleada doméstica del imputado y una amiga de la joven que la acompañó en el proceso hospitalario hasta recibir el alta médica. Según información publicada por el diario La Nación en base a fuentes con acceso a la causa, ninguna de las personas que declaró ante la fiscal Nocerez afirmó haber sido testigo de una situación de violencia por parte de Moyano hacia Arizaga.
No obstante, el origen del procedimiento contiene elementos contrapuestos. En el acta redactada el día de la detención de Moyano, el oficial inspector de la Policía de la Ciudad Matías Ríos asentó que observó a la mujer correr en baby doll pidiendo auxilio mientras un hombre la perseguía, logrando la detención de ambos en el cruce de las calles Sucre y Virrey Vértiz. En ese documento oficial consta que la joven manifestó en el lugar haber sido golpeada y retenida en el inmueble contra su voluntad. Sin embargo, al momento de prestar declaración posterior ante la fiscalía, el propio efectivo Ríos sostuvo que durante la intervención no observó lesiones visibles en Arizaga.
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