De forma contundente, y en un claro tono de campaña, el ministro Luis Caputo recalcó que no hay forma de que Javier Milei obtenga un resultado adverso en 2027. De hecho, en una entrevista en La Misa, el programa de streaming de Carajo, el funcionario libertario aseguró: “Creo que en todos los escenarios gana el Presidente, en todos. No hay ningún escenario en el cual no gane el Presidente”.
Incluso, fue más lejos y desestimó la posibilidad de que Axel Kicillof pueda convertirse en presidente, y aseveró que no le preocupa quién termine conformando la oposición. En ese sentido, planteó que una eventual alianza entre el gobernador bonaerense y el resto del arco opositor tampoco modificaría el resultado. “Me importa tres pitos quién está enfrente. Por mí se puede juntar Kicillof con toda la oposición. Se pueden juntar todos: van a perder por paliza”, afirmó.

Sin embargo, la seguridad de Caputo contrasta con otra parte de su discurso. El ministro reconoció que el Gobierno se está preparando para un resultado diferente al esperado y explicó que, por eso, busca acumular herramientas financieras para enfrentar eventuales presiones cambiarias.
“Yo contemplo la posibilidad de estar errado y actúo como si pudiera estarlo”, señaló. Allí apareció su advertencia a los mercados: “Si no pasa lo que yo creo que va a pasar, les vamos a arrancar la cabeza como en octubre del año pasado”.
La frase no fue una metáfora menor. El ministro la utilizó para explicar que el Gobierno busca contar con suficientes herramientas financieras para enfrentar un escenario de tensión cambiaria si el resultado electoral no coincide con sus pronósticos. La advertencia también expone una de las principales preocupaciones económicas de cara a 2027: qué ocurriría con el dólar y los activos argentinos si el mercado interpreta que existe una posibilidad concreta de cambio de signo político.
Caputo reconoció que parte del mercado todavía contempla el denominado “riesgo kuka”, es decir, la posibilidad de un regreso del kirchnerismo. Aunque afirmó que, para él, ese riesgo es “cero”, admitió que el Gobierno actúa teniendo en cuenta que los inversores no necesariamente comparten esa lectura. Por eso, defendió la acumulación de reservas y la búsqueda de acuerdos de financiamiento, entre ellos los swaps, como herramientas para enfrentar una eventual corrida.

La economía crece, pero más lento
En el terreno económico, el ministro también dejó una admisión significativa. Reconoció que la actividad está creciendo a un ritmo menor al registrado previamente, aunque rechazó que exista una recesión.
Su argumento se apoyó en la lectura de la serie tendencia-ciclo del EMAE y no en el dato mensual desestacionalizado. El INDEC registró en julio una caída de 2,9% mensual en la actividad, un dato que el ministro consideró demasiado volátil para reflejar la evolución de fondo de la economía.
Caputo aseguró que, bajo la tendencia-ciclo, la economía acumula 29 meses de expansión, aunque reconoció que actualmente crece alrededor de 0,2% mensual, por debajo del ritmo anterior.
También atribuyó parte del deterioro de julio a factores puntuales y al impacto de los cambios en los costos energéticos sobre las pequeñas y medianas empresas. Según su interpretación, agosto y septiembre ya mostrarían señales de recuperación, mientras que el ingreso de inversiones vinculadas al RIGI debería aportar impulso durante los próximos meses.
Inversiones para los próximos gobiernos
Por otro lado, utilizó la entrevista para defender la estrategia oficial frente a las críticas por el bajo dinamismo de la economía real y el consumo. Destacó los resultados de la Argentina Week en París y aseguró que existe una recuperación de la confianza de los inversores. Según afirmó, las inversiones que se están anunciando no necesariamente tendrán impacto inmediato, sino que se concretarán durante los próximos años.
“Este es un gobierno que está generando inversiones para los próximos presidentes”, sostuvo, al defender la estrategia de largo plazo frente a quienes reclaman una mayor inyección de dinero en la economía.

Brasil y la influencia de Milei
Caputo también celebró el resultado electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil y consideró que una eventual victoria del dirigente liberal en el balotaje profundizaría la sintonía política entre ambos países. “Cuando tenés afinidad política, eso mejora el diálogo y las ganas de cooperar mutuamente”, afirmó.
En esa línea, le atribuyó a Milei un papel central en el giro político de América Latina y citó al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, para sostener que el cambio regional se habría iniciado a partir de la llegada del libertario al poder.
También elogió la intervención de Estados Unidos en el mercado cambiario argentino durante el año pasado y la estrategia geopolítica de Donald Trump y Bessent.
Casi como un adivino, Caputo ya proyectó el devenir de los acontecimientos del 2027: los mejores 18 meses de la historia argentina y victoria por paliza en las elecciones. Ahora solo queda por saber si el Ministro nos adelantó el final, o si su relato es más bien un «elige tu propia aventura» y lo que verdaderamente importa es el camino que eligen las personas.
RM/EO










