En una audiencia informativa realizada en La Paz, el consultor político argentino Fernando Cerimedo, ex asesor de Javier Milei, sorprendió al declarar que sus ingresos mensuales rondaban “cerca de un millón de dólares” durante 2025, provenientes de sus empresas de comunicación digital. El dato, que él mismo aportó ante la Justicia boliviana, derivó en la apertura de una investigación por enriquecimiento ilícito, dado que las cifras superan ampliamente los parámetros habituales de la actividad privada en la región.
Cerimedo aseguró que esos ingresos no incluían los trabajos realizados en Bolivia. “Similar, parcializando el año 2025 con todos los ingresos de las empresas del exterior”, respondió cuando le repreguntaron por 2026. Durante la audiencia, evitó contestar más de 200 preguntas formuladas por los fiscales y se limitó a remarcar que su dinero proviene de “actividades lícitas” vinculadas a sus compañías de marketing digital.
Al definirse laboralmente, dijo ser “consultor político internacional en Argentina y Estados Unidos” y subrayó que no posee sociedades en Bolivia. Detalló que en Estados Unidos fundó en 2021 la empresa Numen Group Inc., dedicada a proveer servicios de comunicación digital a clientes de distintos países. En Argentina, agregó, es propietario de Numen de Publicidad, con 35 empleados y una cartera de doce clientes, además de dos sucursales.

También mencionó la Academia Numen, que dicta cursos de tecnología asociados al Project Management Institute, y una productora audiovisual. “Tengo mi propia razón social y soy socio de otras empresas que no tienen actividad”, puntualizó. Cerimedo aclaró que todas las compañías están asociadas con su esposa, Natalia Basil, salvo la firma radicada en Estados Unidos.
Reiteró que no posee empresas en Bolivia, aunque reconoció que “quería una empresa de marketing acá para poder establecerme”. Respecto a sus ingresos, negó tener fondos extra o sociedades a nombre de terceros.
Vínculo con Rodrigo Paz Pereira
El consultor precisó que ingresó por primera vez a Bolivia en 2024, en un viaje que él mismo financió, aunque dijo no recordar la razón de esa visita. Añadió que regresó en 2025 y 2026, sin especificar cuántas veces. “Pídanle al flujo migratorio, muchas veces. Quería instalarme en Bolivia, estaba desarrollando un proyecto de marketing”, explicó. En otro tramo de su declaración, negó haber tenido autorización para representar al Estado boliviano, la Presidencia o la familia presidencial.
Sobre la campaña presidencial de Rodrigo Paz Pereira, sostuvo que solo colaboró con “consejos de comunicación digital”, sin contratos escritos ni pagos de empresas. “Tengo en claro que nunca me financiaron, resalto que ayudé en consejos de comunicación digital”, declaró. La Justicia boliviana ahora deberá determinar si los ingresos millonarios que Cerimedo reconoció se corresponden con actividades legales o si configuran un caso de enriquecimiento ilícito con ramificaciones políticas y empresariales en la región.
GLF










