Alrededor de 500 trabajadores de la Línea 148 quedaron sin empleo después de que la empresa de colectivos anunció su cierre. La compañía “El Nuevo Halcón” confirmó el cierre definitivo y dispuso la venta de la terminal de Quilmes, la base desde la que circulaba entre Plaza Constitución y el Sur del conurbano, entre las localidades de Florencio Varela, San Francisco Solano, Quilmes y Berazategui.
La decisión afecta a medio centenar de empleados, entre choferes, personal administrativo y trabajadores de mantenimiento, que vienen denunciando salarios adeudados desde hace meses, además de aguinaldo y otros beneficios impagos.
Según relataron los trabajadores, que ya están haciendo protestas, uno de los factores que profundizó la crisis en la empresa fue la reducción de los subsidios estatales al transporte que dispuso el gobierno de Javier Milei. Esto se sumó al incremento en los costos de combustible y mantenimiento, lo que golpeó la estructura operativa y derivó en el incumplimiento de obligaciones laborales.
Además de las complicaciones que esta medida genera para las familias que ya no tendrán ingresos, también hay preocupación sobre el recorrido. Por el momento, no hay confirmación sobre si alguna otra línea reemplazará a la 148. Una de las opciones es que ese recorrido sea redistribuido entre distintas compañías que circulan por la zona que engloba Florencio Varela, San Francisco Solano, Quilmes y Berazategui.
Desde la Secretaría de Transporte indicaron que están evaluando a las empresas que estén interesadas en tomar esa prestación. Según informó Diario Sur, el Grupo DOTA hizo una propuesta para hacerse cargo del servicio y tomar los ramales que llegan hasta San Francisco Solano y Expreso Quilmes, que tienen destino a Florencio Varela.
CDB/SC






