Estados Unidos deportó a un total de 442.637 extranjeros entre octubre de 2024 y septiembre. Son las primeras cifras oficiales del gobierno de Donald Trump, quien había prometido durante su campaña expulsar a un millón de migrantes y hacer «la deportación más grande de la historia».
A pesar de que Trump cumplió la mitad de su objetivo, las deportaciones desde los Estados Unidos aumentaron significativamente. Según los datos reflejados en un informe de justificación presupuestario para el año fiscal 2027 realizado por la Casa Blanca y dirigido al Congreso, el año pasado se echó del país a 171 mil personas más que el período anterior. Esto significó un crecimiento del 40%.
De todos modos, la cifra podría ser aún más grande porque estas estadísticas no incluyeron los casos de las «autodeportaciones» en las que la gestión Trump ofrece unos USD2.600 para que los extranjeros se retiren del país de forma voluntaria.

La brutalidad del ICE
Por otra parte, el informe de la Casa Blanca puso en números la brutalidad ejercida por los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que se observó durante los últimos meses con detenciones masivas, irrupciones en puestos de trabajo y hasta asesinatos, como los casos de Renee Nicole Good y Alex Pretti.
Según los propios datos oficiales, del casi medio millón de personas deportadas el año pasado, tan solo 166.939 tenían condenas criminales o enfrentaban causas judiciales. Esto representó el 38% del total.
De hecho, en los centros de detención del ICE se hacinan personas sin historial delictivo, con estatus legal de residentes y familias enteras con niños. “El ICE continuará consolidando estos esfuerzos y ha elevado su objetivo anual futuro a 500.000 expulsiones” de delincuentes, sostiene el informe de la Casa Blanca.
SC/VDM






