Desde la reunión entre Miguel Ángel Pichetto y Cristina Fernández de Kirchner en San José 1111, el universo político argentino entró en estado de conversación permanente. Ese escenario encuentra a dirigentes impensados sentados en una misma mesa por estas horas. Los escándalos del Gobierno, el sostenimiento a Manuel Adorni y el rumbo de la economía son el disparador.
La caída de la imagen del presidente Javier Milei a su peor momento, la baja en su intención de voto y de todo el Gobierno la registran los encuestadores, la Casa Rosada, el gabinete, la oposición y también los empresarios.
Los tiempos se adelantaron, el desgaste y la degradación son totales y los actores que buscan incidir en la realidad ya articulan en la construcción de lo que viene. Milei cae pero el peronismo y, sobre todo, Axel Kicillof sube en las mediciones. Ese punto enciende alarmas.
Los articuladores hacen dos movimientos: construir una tercera alternativa por fuera del peronismo y La Libertad Avanza pero también intentar mover al centro a Kicillof. No lo hacen como construcción de imagen para la campaña. Lo hacen por pedido del círculo rojo, que sueña con una garantía de continuidad para algunas políticas libertarias después de los dos primeros años de la gestión de Milei. En ese lapso de tiempo se pulverizó Cambiemos a partir de la masiva absorción de votos por parte de Milei, especialmente a través de Patricia Bullrich. Desde entonces sólo han pasado pocos más de dos años y una elección intermedia. La creación de una tercera alternativa busca controlar la cancha electoral completa, de eso se trata.

“Quienes están más interesados en construir una alternativa son a los que mejor les va con Milei”, revela uno de los armadores. Hay también, por fuera de ese grupo, empresarios de medios interesados. El objetivo es armar una alianza que sume a todo lo que queda por fuera de San José y Balcarce, con Macri adentro pero no liderando.
Cuentan con estudios que llegaron esta semana que posicionan al 40% por fuera de las dos opciones polarizantes. Dicen que construyen para dejar afuera a Milei de un balotaje. Que pierde si no saca 40 puntos en primera vuelta. Cabe preguntarse en esta instancia quién quiere la reelección de Milei. “Los 24 gobernadores están sobreviviendo esperando a diciembre. No podemos permitir su reelección dicen de forma unánime”, resume uno de los asiduos asistentes a las mesas de diálogo transversal. Alguien que estuvo con Macri estos días coincide.

Al expresidente lo escuchan cerca de algunas medidas fundantes de la administración Milei pero alejado a la improvisación de la gestión y de las decisiones atribuidas a la hermana Karina. También reúne a gobernadores aliados y los entusiasma con un frente.
El nombre propio que asoma como emergente en esas charlas es Jorge Brito, el expresidente de River. Él lo niega. Pero lo están trabajando los mismos que pensaron en el pasado en instalar a un gobernador “racional” del interior productivo. Al exgobernador Sergio Uñac lo ven en ese camino, pero adentro del peronismo, tal vez para integrar una fórmula, pero no en este conglomerado que traman en el circulo rojo.
Los movimientos de Macri y los actores que intentan convencer a Brito están incitados por el alto empresariado. Quieren anclar este escenario económico. Los hombres de negocios ven que el peronismo en años electorales siempre giró hacia el centro. “Lo hicieron con Scioli, con Alberto y con Massa. Con Kicillof deberían hacer lo mismo. El establishment no lo va a acompañar si no habla de estas cosas”, se confiesa un interlocutor del círculo rojo.
AL/CM






