Poco antes de las 10 de la mañana, cuando los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos ya mostraban una tendencia irreversible, Cristina Fernández de Kirchner utilizó su cuenta de x para celebrar la derrota republicana que había anticipado 48 horas antes. «Beautiful morning!!!», escribió en inglés para repetir la frase «Qué bella mañana» que el actor Guillermo Francella hizo célebre para festejar las victorias de Racing Club, su equipo de fútbol. En este caso, la dos veces presidenta fue escueta pero contundente, porque un día antes de los comicios había asegurado que el examen electoral de medio término de Donald Trump iba a terminar en una dura derrota.
Beautiful morning!!!
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) November 4, 2026
“Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los Gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, afirmó Cristina en una inesperada entrevista con el prestigioso diario norteamericano The Washington Post. La jugada no fue menor, porque la entrevista fue publicada un día antes de las esperadas «mid term» para renovar una parte de la Cámara de Representantes y del Senado, además de distintas gobernaciones clave de los Estados Unidos. El magnate republicano perdió con más fuerza de lo esperado y el revés abre un cono de sombra para el futuro de los dos años que le quedan a su segundo mandato como inquilino de la Casa Blanca.

La expresidenta está presa en su domicilio y con inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Aguarda la respuesta del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que tiene que expedirse sobre una presentación cautelar donde denunció que la condena confirmada por la Corte Suprema viola los pactos internacionales, con rango constitucional argentino, por quitarle sus derechos políticos. Quedan dos días para que ese organismo, radicado en Ginebra, Suiza, concluya con su período anual de sesiones.
Cristina ya no figura en el padrón electoral, no pude votar y tampoco ocupar un cargo público. Con sus declaraciones abrió la puerta a una candidatura presidencial en 2027. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, dijo Cristina, en un mensaje que apostó al comienzo de ola progresista con la derrota republicana que se encargó de anticipar en un medio muy influyente del circulo rojo washingtoniano.
“La historia no se escribe en línea recta. Hay avances y retrocesos. Pero la gente siempre regresa”, aseguró. Según dijo, la bronca antisistema que llevó al poder a Milei y a otros líderes de derecha se volverá contra ellos cuando no cumplan con lo que prometieron.
CM










