Después de varios días en los que se adelantaron todos los arreglos posibles para concretar un festejo que finalmente no se dará, por estas horas el gobierno de Javier Milei se encuentra modificando todos los planes que tenía sobre la mesa. La decisión de la mitad del plantel de la Selección argentina de no volver al país y retomar sus tareas dentro de sus respectivos clubes obligó a la gestión libertaria, que se preparaba para hacer uso y abuso político del no llegado triunfo, a reconfigurar todos sus planes.
Días antes de la final, luego de que el plantel conducido por Lionel Scaloni se haya consagrado finalista luego de ganarle 2 a 1 a Inglaterra, en Casa Rosada se subieron a la euforia futbolera y, al igual que el resto de los 47 millones de argentinos, eligieron creer. En ese marco, y sin que nadie se lo pidiera, el presidente salió a anticiparse y puso a disposición la Casa Rosada para un eventual festejo del equipo, al que le prometió que vaciaría el edificio de gobierno para evitar la politización de la gloria que, lamentablemente, nunca llegó.

En este marco, desde el oficialismo activaron terminales subterráneas con la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) para comenzar a diagramar los operativos, pero lo cierto es que pese a las comunicaciones mano a mano de ciertos agentes libertarios, lo cierto es que ninguna de las conversaciones pasó al plano formal. Según se dejó trascender desde el círculo de Claudio Tapia, quien en ningún momento recogió el guante de la propuesta del gobierno, la decisión final de cómo se concretaría la vuelta estaría en mano de los jugadores. Con esta baja de persiana, en el oficialismo mostraron dificultades para reaccionar.
Conocido el resultado y con el desasosiego social a flor de piel, Milei no tuvo mejor idea que sumar aún más desconcierto a la situación. Con una publicación en su cuenta oficial de Twitter, el jefe de estado anunció un feriado que finalmente no se concretará. “Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional”, posteó el mandatario sin mayores precisiones.

Ya pasadas las diez de la noche del domingo, mientras miles de fanáticos se acercaban al Obelisco para celebrar el segundo puesto, nadie dentro del gobierno se atrevía a confirmar si este lunes sería o no feriado, puesto que el oficialismo se lanzó a comunicar el mismo sin antes ponerse en contacto con ninguna figura de la AFA. Por esas horas, desde el estado nacional sólo tenían en claro que el vuelo que traería a la Selección partiría a las 5 de la mañana de este lunes rumbo a Ezeiza y llegaría recién a las 18 horas, pero no estaba confirmado si los jugadores tenían previsto o no ser parte de los festejos. Finalmente, una vez más, nada salió acorde al plan.
Casi entrada la medianoche del lunes, en el gobierno tuvieron la confirmación de que casi la mitad del plantel, incluidos Lionel Messi, Rodrigo de Paul, Lautaro Martínez, entre otras figuras, no llegarían al país y, por el contrario, partirían desde Nueva York a sus respectivas ciudades para comenzar sus vacaciones y la pretemporada en sus clubes. Esta circunstancia, sumada a la menor afluencia de público frente al resultado, obligó al gobierno a volver a cambiar de rumbo y desde la mañana dan por descartada la posibilidad de que el anunciado feriado se dio por cancelado.

En este sentido, en el oficialismo advirtieron que pese a la decisión de gran parte del plantel, lo cierto es que seguirán al frente del armado del protocolo que recibirá a los jugadores y el cuerpo técnico esta tarde en el Aeropuerto de Ezeiza -el arribo se estima para pasadas las 19 de esta tarde-, que incluirá el despliegue de un recibimiento con la orquesta de Granaderos, una bienvenida de honor que se utiliza para recibir a jefes de estado que visitan el país.
Para ello, desde las 11 de la mañana de este lunes la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, mantuvo un encuentro con su par porteño, Horacio Giménez, agentes de Casa Militar y máximas figuras de las fuerzas nacionales de seguridad para aceitar el protocolo de recibimiento. Pese a la cumbre, lo cierto es que está prácticamente descartada la presencia de los jugadores en la Ciudad de Buenos Aires.

No sólo el gobierno nacional desestimó por completo la presencia en Casa Rosada. Lo mismo ocurrió con las disposiciones que hizo el gobierno porteño a cargo de Jorge Macri, quien había propuesto montar un escenario en Avenida Libertador, similar al que se utilizó durante el roadshow de Franco Colapinto.
Luego de subirse tarde y mal a la algarabía mundialista, el oficialismo nacional se prepara para retomar su normalidad desde este martes, cuando el vocero presidencial, Adrián Ravier, de una nueva conferencia de prensa en Casa Rosada. Más tarde, la mesa política que encabeza Karina Milei volverá a encontrarse en el despacho de Diego Santilli para seguir afinando la estrategia parlamentaria e intentar destrabar los proyectos que el oficialismo pretende aprobar durante la primera semana de agosto, siendo Propiedad Privada, Zonas Frías, Ley Hojarasca y la Reforma Política, con la que aspiran a eliminar las PASO, las iniciativas más urgentes.
TS/CM










