A casi tres años desde su puesta en marcha, el Gasoducto Perito Moreno (originalmente Presidente Néstor Kirchner) provocó un retorno de 3,97 veces sobre una inversión de US$ 2.300 millones, sin IVA. Esto quiere decir que por cada dólar invertido, la Argentina ahorró casi cuatro en divisas. Además, en este período generó 48.800 puestos de trabajo.
El informe que revela este dato, a cargo de la Fundación Encuentro, explica: «En estos tres años, el gasoducto inyectó 17.000 millones de metros cúbicos a la red y permitió un ahorro acumulado de USD 9.122 millones en sustitución de importaciones: GNL en barco, gasoil, gas de Bolivia, fueloil y energía comprada a Brasil y Uruguay. Cada rubro es una factura en dólares que el país dejó de pagar».
Por otro lado, la fundación destacó que, al momento de la proyección de la obra, el programa del Baker Institute de la Universidad de Rice, en Houston, calificó la estrategia de «meritoria» y «acorde con el potencial de Vaca Muerta». En ese sentido, Vaca Muerta hoy sostiene 12.750 puestos de trabajo, que se suman a los 48.800 que movilizó la obra.
Sin embargo, el documento confesó que el gasoducto «no resolvió por sí solo toda la dependencia», ya que en invierno el país todavía importa. Esto se debe a que falta ejecutar la segunda etapa de la obra, inicialmente proyectada, pero que frenó el actual gobierno nacional. Sin embargo, definieron al gasoducto como «un paso decisivo hacia la soberanía energética, la que permite que las familias paguen un precio más justo por la energía, que la calefacción siga siendo un derecho y no un privilegio».

En ese sentido, la escasez de gas natural comprimido (GNC) se profundiza en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires como consecuencia del aumento de la demanda residencial provocado por las bajas temperaturas. La situación obligó a restringir el suministro en estaciones de servicio y a interrumpir el abastecimiento a grandes industrias, lo que deja en evidencia las limitaciones estructurales del sistema energético.
La crisis se agravó en las últimas horas cuando la empresa distribuidora solicitó también a las estaciones con contratos firmes que reduzcan entre un 30% y un 50% sus despachos. De esta manera, incluso los establecimientos que contaban con suministro garantizado comenzaron a vender combustible de manera limitada hasta agotar el stock disponible.
El fuerte consumo de gas en los hogares, impulsado por la ola polar que afecta a gran parte del país, volvió a poner bajo presión a la red de abastecimiento. Frente a este escenario, las interrupciones preventivas se multiplicaron tanto en el sector industrial como en el expendio de GNC, afectando la actividad económica y el transporte.
Mientras tanto, según los registros oficiales de producción de la Secretaría de Energía de la Nación, durante mayo en todo el país se extrajo un promedio de 155,96 millones de metros cúbicos. De esta forma, Argentina se consolidó como el principal productor de gas natural de América Latina y el Caribe, impulsada principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta.
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