José López, uno de los imputados más emblemáticos de la causa Cuadernos y pieza central del expediente por haber declarado como arrepentido durante la instrucción, dio este jueves un giro sobre su propio testimonio y buscó despegar a Cristina Kirchner de la acusación principal del juicio. Frente al Tribunal Oral Federal N°7, el exsecretario de Obras Públicas negó haber integrado una asociación ilícita y aseguró que nunca vio a la exmandataria como jefa de una estructura criminal.
“Nunca vi a Cristina Fernández de Kirchner como jefa u organizadora de una asociación ilícita, tampoco vi en ese sentido a Julio De Vido”, afirmó López durante su indagatoria en Comodoro Py, en una declaración que impacta de lleno sobre una de las principales hipótesis acusatorias del expediente.
El exfuncionario también rechazó haber formado parte de una organización delictiva. “Niego haber integrado una asociación ilícita, nunca fui invitado a integrar una asociación ilícita”, sostuvo, y afirmó que su incorporación a los gobiernos kirchneristas respondió a la continuidad de un “trabajo en equipo” iniciado en Santa Cruz.

De arrepentido a cambiar su «confesión»
La declaración tuvo un dato político y judicial todavía más sensible: López buscó desacreditar el contexto en el que brindó su testimonio como arrepentido en 2018, uno de los pilares de la investigación de los cuadernos de las coimas.
Según relató, cuando declaró atravesaba una situación de “absoluto aislamiento y soledad” en prisión, bajo una fuerte presión mediática y judicial. Incluso aseguró que su abogado le indicó que debía colaborar con la Justicia e “incriminar para arriba”.
“Me explicó que tenía que contar todo lo que sabía e incriminar para arriba”, reveló ante el tribunal al reconstruir cómo fue el proceso que derivó en su declaración como arrepentido.
Y fue más allá: “Si me hubiera encontrado en otra situación anímica y de salud, no hubiera hecho esta declaración como arrepentido”, sostuvo, en un intento por relativizar la validez de aquella confesión que había comprometido a exfuncionarios y empresarios.
El peso simbólico del hombre de los bolsos
La palabra de López tiene un valor singular dentro de la causa Cuadernos. No sólo por haber sido uno de los primeros arrepentidos de alto perfil del expediente, sino también por el peso simbólico de su figura desde 2016, cuando fue detenido intentando esconder casi 9 millones de dólares en un convento de General Rodríguez.
Actualmente cumple una condena unificada de 13 años de prisión por la causa Vialidad y por enriquecimiento ilícito.
Su declaración se produjo en la recta final de la etapa de indagatorias del juicio oral, que luego avanzará con la convocatoria de decenas de testigos, entre ellos periodistas que participaron de la investigación inicial y exfuncionarios vinculados al kirchnerismo.

Otro empresario también negó pagos a funcionarios
En la misma audiencia también declaró el empresario vial Juan José Luciano, quien negó haber pagado sobornos a funcionarios nacionales y rechazó de plano las acusaciones en su contra.
“Jamás se le pagó a ningún funcionario”, sostuvo el titular de Luciano S.A., y afirmó que los únicos desembolsos cuestionados en el expediente fueron pagos personales al financista Ernesto Clarens para que gestionara el cobro de certificados de obra atrasados.
“Los aportes fueron en forma personal para el señor Clarens”, aseguró, y negó que esos fondos hayan tenido como destino a funcionarios del kirchnerismo.
La audiencia también incluía las citaciones de otros empresarios imputados, aunque algunos optaron por no declarar.
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