La decisión de impulsar una interpelación al intendente de Morón, Lucas Ghi en medio de una investigación judicial que involucra a una ex funcionaria municipal, pone sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿se busca esclarecer hechos o aprovechar políticamente una causa judicial para profundizar una interna que ya lleva años?.
El pedido promovido por La Libertad Avanza y acompañado por sectores de Nuevo Encuentro expuso otra vez a cielo abierto las diferencias entre Martín Sabbatella y Lucas Ghi. La disputa interna fracturó al oficialismo local y escribe un nuevo capítulo en el Concejo Deliberante local.

Corrían otros tiempos cuando Ghi llegaba a la intendencia como delfín de Sabatella. Ahora, el extitular batallador de la Ley de Medios durante el kirchnerismo quiere volver a gobernar Morón en 2027.

Ghi afirma que ni bien la Justicia avanzó sobre la investigación y la situación de la funcionaria tomó estado público, dispuso su inmediata desvinculación del Municipio y puso a disposición de la causa judicial toda la información requerida.
El jefe comunal asegura que no hubo protección política ni intentos de encubrimiento y que la respuesta institucional fue «rápida y acorde a la gravedad de la situación». En el domicilio de la ahora exfuncionaria Luna Suyai Ortigoza se hallaran drogas durante un operativo y quedó imputada en una causa por tráfico de estupefacientes.
Fuentes del Consejo Deliberante consultadas por La Pluma afirman que Ortigoza mantenía vínculos de militancia con sectores de Nuevo Encuentro (NE). Advierten que su hermana, incluso, continúa desarrollando su actividad política dentro de ese espacio y que trabaja junto a la diputada provincial Mónica Macha, referente de NE y esposa de Martín Sabbatella.
Los mismo interlocutores advierten que esto expone una contradicción «evidente» de quienes intentan presentar el caso como un problema ajeno a su propio espacio político y buscan utilizarlo para debilitar la figura de Ghi.
Fractura expuesta
Antes de la fractura expuesta entre ambos sectores, Diego Spina, uno de los dirigentes más cercanos a Martín Sabbatella y hombre de máxima confianza del exintendente durante años, llegó a ocupar la estratégica secretaría de Gobierno de Morón y tuvo bajo su órbita buena parte de la estructura política y administrativa municipal.
Tras la ruptura entre Ghi y Sabbatella, Spina se convirtió en uno de los principales referentes de la oposición interna al actual intendente dentro del oficialismo local y acompaña cada una de las posiciones impulsadas por Nuevo Encuentro en el Concejo Deliberante. La guerra es total.
«Llama la atención que quienes hoy buscan señalar responsabilidades sobre terceros no expliquen cuál fue su propio rol en la conformación de equipos y estructuras de gestión durante años. Entre ellos, el propio Spina, quien como secretario de Gobierno intervino en la designación y puesta en funciones de numerosos funcionarios municipales, incluida la funcionaria que hoy se encuentra bajo investigación judicial», señalan a La Pluma.
El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, defendió el accionar de Ghi al afirmar que actuó “con absoluta responsabilidad y transparencia” desde el primer momento con la decisión de apartar inmediatamente a la funcionaria y colaborar con la investigación judicial.
Marinucci también marcó distancia de lo que afirma es un intento de utilización política de la causa. «Una cosa es exigir explicaciones institucionales y otra muy distinta es intentar convertir una investigación judicial en una herramienta para desgastar a un adversario político», afirman en su entorno.
Hasta el momento, el Movimiento Derecho al Futuro se mostró prescindente en la contienda y no se pronunció sobre el caso que hoy ocupa el centro de la escena política de Morón y podría costarle caro al peronismo en la próxima elección.
SC






