El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció una serie de medidas frente a la creciente preocupación por amenazas de violencia en escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, en un contexto que ya encendió alarmas a nivel nacional. “No es una broma pesada, es un delito”, advirtió el mandatario, al remarcar que este tipo de situaciones generan miedo y alteran el normal desarrollo de las clases, por lo que tendrán consecuencias legales.
Durante una conferencia en la sede del Ejecutivo porteño, Macri confirmó la articulación con el Ministerio Público Fiscal, la Policía de la Ciudad y organismos de protección de la niñez para abordar los casos. Además, el Ministerio de Educación activó protocolos específicos de actuación y ya se realizaron denuncias judiciales en los episodios detectados, algunos de los cuales derivaron en operativos policiales incluso fuera del territorio porteño.
El endurecimiento de la respuesta oficial en la Ciudad ocurre en paralelo con medidas adoptadas por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, que también definió un protocolo de intervención ante amenazas y situaciones vinculadas con la presencia de armas en escuelas. La decisión se tomó tras una serie de al menos 12 advertencias de posibles tiroteos en distintos puntos del país en las últimas semanas.
El documento bonaerense establece una cadena de comunicación inmediata ante amenazas, que incluye a directivos, inspectores y autoridades regionales, además de la obligación de realizar denuncias ante la Justicia. También recomienda evitar la identificación temprana de estudiantes involucrados para resguardar sus derechos, al tiempo que se busca prevenir el llamado “efecto contagio” mediante la no viralización de los mensajes.
En los casos más graves, como la presencia de un arma en un establecimiento, el protocolo indica que debe considerarse siempre como cargada y priorizar el diálogo para contener al estudiante hasta la llegada de las fuerzas de seguridad. Asimismo, se establece que ningún miembro de la comunidad educativa debe manipular el arma y que, tras la emergencia, se dará intervención a la Justicia junto con el acompañamiento a las familias.
Tanto en la Ciudad como en la Provincia, las autoridades coincidieron en que el abordaje no debe limitarse a lo punitivo, sino incluir intervenciones socioeducativas integrales. En ese sentido, Macri hizo hincapié en el rol de las familias y las redes sociales, al señalar que muchas de estas amenazas surgen como tendencias virales, y llamó a reforzar el diálogo en el hogar como herramienta clave para prevenir situaciones de violencia.
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