Para el Gobierno la llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina reflejó un fuerte apoyo del organismo internacional al rumbo económico elegido. Sin embargo, Máximo Kirchner tuvo una lectura muy diferente. El legislador señaló que la visita de la directora gerente del organismo no fue una señal de fortaleza del Gobierno de Javier Milei, sino una muestra de la dependencia que mantiene la economía argentina respecto del Fondo Monetario Internacional.
“Hoy Milei se mostró como un gerente de lujo del FMI, y no como un presidente”, afirmó el diputado nacional durante una entrevista con C5N, en una de sus principales críticas a la visita de Georgieva. Según su interpretación, la presencia de la titular del organismo busca “fortalecer o dar una sensación de certezas y seguridad que la economía argentina ya no puede explicar por sí misma”.

Kirchner también puso el foco en el carácter excepcional de la visita. “No deja de llamar la atención que sea la primera vez en ocho años que el FMI hace pie de esta manera en el país”, sostuvo. Con ironía, señaló que la titular del Fondo podría haber llegado a “inventariar las garantías de pago” del organismo y mencionó su recorrida por Vaca Muerta como parte de ese esquema.
Para el dirigente peronista, la visita dejó además una imagen política que considera problemática: “Lo que vimos los argentinos y las argentinas hoy es la llegada de quien realmente, a pesar de no conocer nuestra cultura, nuestra idiosincrasia, nuestro territorio, gobierna el país”. En esa línea, sostuvo que Milei debería ocupar el rol de presidente y no asumir, a su criterio, una posición subordinada frente al organismo internacional.
El líder de La Cámpora vinculó esa relación con el fuerte ajuste implementado por el Gobierno. Cuestionó que Milei se “vanaglorie” de estar llevando adelante “el ajuste más grande de la historia” sin contemplar, según planteó, las consecuencias sobre las familias argentinas.

“¿Are you ready? ¿Para qué?”
Uno de los momentos de mayor tensión en el análisis de Kirchner estuvo relacionado con una pregunta que Georgieva formuló durante su visita: “Are you ready?”. El diputado cuestionó el sentido de ese interrogante de si «están listos» y lo vinculó con el impacto social de las políticas económicas.
“¿Para qué? ¿Para más caída en el consumo de carne? ¿Para menos inversión en salud pública?”, planteó. Para Kirchner, existe un sector de la sociedad que “cada vez está peor” y que ya no puede soportar el peso del ajuste.
En ese contexto, puso sobre la mesa otro de los efectos que considera centrales del actual modelo económico: el sobreendeudamiento familiar. Según explicó, cada vez más hogares deben recurrir al crédito para afrontar gastos cotidianos, mientras aumentan los niveles de mora. “Millones de argentinos están gastando más de lo que les entra. Por eso están sobreendeudados. Por eso los niveles de mora crecientes”, sostuvo.
La deuda y los vencimientos que vienen
La discusión sobre la visita de Georgieva llevó también a Kirchner a cuestionar la estrategia de endeudamiento de Milei y la capacidad de la Argentina para afrontar los compromisos futuros.
El diputado recordó que, desde su perspectiva, los desembolsos del FMI deben analizarse junto con los pagos realizados por la Argentina en los últimos años. En particular, cuestionó que el país haya recurrido nuevamente al organismo luego de haber destinado miles de millones de dólares al pago de intereses del préstamo contraído durante el gobierno de Mauricio Macri. “Al día de la fecha, si tomáramos como punto de partida los 45.000 millones del Fondo Monetario, de capital sólo pagamos 4.600, el 10 por ciento”, señaló.
Para Kirchner, el verdadero problema aparecerá cuando la Argentina se acerque a los vencimientos más importantes. “A medida que nos aproximemos a los vencimientos más duros, 2027, 2028, 2029, 2030, 2031 y 2032, donde aparte de tener la deuda con los multilaterales de crédito tenés acreedores externos privados, lo que vas a ver ahí es lo inabordable que es”, advirtió.
El dirigente sostuvo que esa dinámica también afecta la confianza de los mercados y vinculó los vencimientos futuros con la evolución del riesgo país. “Es casi un perro que se muerde la cola a una velocidad cada vez más rápida”, graficó.

Críticas al FMI y al modelo económico
Kirchner planteó además que la discusión sobre la deuda no puede reducirse a si la Argentina “paga o no paga”. A su entender, existe una responsabilidad compartida entre el país y el organismo internacional. “Hay una corresponsabilidad. Si la Argentina asume su responsabilidad como deudor y de continuidad jurídica de la Argentina, también está la responsabilidad del Fondo Monetario que no la asume”, afirmó.
En ese marco, defendió la experiencia de los gobiernos kirchneristas en materia de deuda y recordó el pago de unos US$ 9.800 millones al FMI realizado en diciembre de 2005. También cuestionó la estrategia seguida durante el gobierno de Macri y sostuvo que la resolución del conflicto con los holdouts derivó posteriormente en un nuevo endeudamiento con el Fondo.
El diputado también apuntó contra la política económica del Gobierno por lo que definió como una “desnacionalización” de la economía. En particular, vinculó el debate por la Ley de Tierras con un proceso más amplio de apertura y cuestionó que el FMI, según su interpretación, no esté impulsando “una economía sana” sino favoreciendo una mayor extranjerización de los recursos y activos argentinos.
“Desnacionalizar la tierra cuando aparte tu economía es extractiva, es más reaseguro de la desnacionalización plena de tu economía”, afirmó.
Para Kirchner, la discusión de fondo excede la relación entre Milei y Georgieva. Se trata, según planteó, de definir cómo la Argentina podrá afrontar sus compromisos financieros sin profundizar el deterioro de servicios públicos, empleo, consumo e inversión. “Los argentinos, los trabajadores, la clase media argentina son los que pagan las consecuencias de no discutir racionalmente lo que debemos discutir sobre esta deuda”, concluyó.
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