Javier Milei cerró este viernes en Cali la última escala de su gira regional con tres hitos en tierra colombiana: una reunión bilateral con el Abelardo de la Espriella antes de asumir la presidencia, un encuentro con el canciller de Israel, Gideon Sa’ar, y la participación en la ceremonia de asunción del mandatario de ultraderecha.
El encuentro con De la Espriella quedó marcado por un gesto que circuló rápido en redes: los dos mandatarios se saludaron con los pulgares arriba, habida cuenta de su manifiesta sintonía ideológica. Presidencia difundió después una foto grupal con el canciller Pablo Quirno, Karina Milei, De la Espriella y su esposa, Ana Lucía Pineda.

En la bilateral se abordaron las relaciones comerciales y económicas entre ambos países, la cooperación en materia de defensa y la lucha conjunta contra delitos transnacionales, según confirmaron fuentes oficiales de las dos delegaciones. El encuentro consolida un nuevo eje diplomático entre Buenos Aires y Bogotá, tras años de tensión bilateral durante el gobierno de Gustavo Petro.

El encuentro con el canciller israelí tampoco fue protocolar: Sa’ar llegó a Cali tras acordar con el nuevo gobierno colombiano el traslado de su embajada en Israel a Jerusalén, un giro respecto de la política de Petro, que había roto relaciones con el Estado judío. Milei impulsa el mismo traslado para la embajada argentina. Aunque comparte ese alineamiento estratégico, hasta ahora no pudo reformar una ley del Congreso que creó la representación diplomática en Tel Aviv.

Ecuador, la escala con más acuerdos firmados
La escala en Colombia llegó después de la reunión de Milei con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, en Quito, donde ambos gobiernos firmaron seis acuerdos: un Protocolo de Régimen Automotor, un Acuerdo de Servicios Aéreos, un tratado de Extradición, un convenio de energía nuclear, una declaración sobre pesca ilegal y un Acuerdo de Ciberdefensa.

Los seis instrumentos fueron anunciados en un comunicado conjunto al cierre de la reunión bilateral en el Palacio de Carondelet, en el que ambos gobiernos reafirmaron la convergencia de sus políticas de seguridad y defensa. La visita se produjo un año después de que Noboa y Milei se reunieran hace un año en Buenos Aires para sentar las bases de esta cooperación.
La gira actual reeditó el esquema que Milei ya había ensayado el 28 de julio, cuando viajó a Lima para la asunción de Keiko Fujimori. Aquella vez también hubo una reunión bilateral previa a la ceremonia, en el Palacio de Torre Tagle, el primer contacto oficial entre ambos mandatarios, centrada en fortalecer la cooperación económica, de seguridad y de ciencia y tecnología.

La gira se enmarca en la estrategia oficial de consolidar alianzas con gobiernos de derecha de la región y posicionar a la Argentina como nexo entre América Latina y los Estados Unidos de Trump. Con el cierre de la agenda en Colombia, la delegación argentina emprendió el regreso a Buenos Aires en un vuelo que llegó en la madrugada del sábado. Milei siguió de cerca, desde Cali, la media sanción que el Senado le dio a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, después de que el oficialismo debiera resignar los capítulos de extranjerización de tierras y manejo del fuego.
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