El discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de la ONU no tuvo el efecto deseado y terminó acrecentando la desconfianza de los mercados. Pasado el mediodía argentino, el riesgo país se ubicaba en 557 puntos básicos, lo que implica un alza del 0,40% respecto del cierre del martes.
Ante un auditorio muy poco concurrido, el Presidente volvió a poner en agenda la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas. Sostuvo que la ONU “solo sirve para alimentar una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bienintencionados” y recalcó que “la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”.

En esa línea, se refirió al proyecto petrolero “Sea Lion”, que busca extraer petróleo en la plataforma continental argentina mediante licencias británicas que nuestro país rechaza por ilegales e ilegítimas. “Toda actuación en este sentido no autorizada por la Argentina constituye un acto ilícito a la luz del derecho internacional”, afirmó.
A diferencia de lo que sostenía apenas unos meses atrás, el libertario también rechazó el argumento británico del “principio de libre determinación” de los habitantes de Malvinas y llamó a Inglaterra a “retomar las negociaciones para buscar una solución pacífica”.

A lo largo de su alocución, Milei se alineó con el gobierno de Donald Trump y con Israel. Incluso, justificó una postura similar a la de Estados Unidos respecto de su salida de la OMS. Por si fuera poco, rechazó la posibilidad de regular el desarrollo de la inteligencia artificial y criticó a quienes se oponen al progreso tecnológico. Según explicó, “la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad” frente a la inteligencia artificial.
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