En el penúltimo día de su tercera visita por Israel, Javier Milei recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar Ilan y luego fue condecorado por su par israelí Isaac Herzog. La visita del presidente sucede en un momento muy particular: llegó a Tel Aviv para respaldar al primer ministro Benhamin Netanyahu cuando afronta críticas de gran parte de la comunidad internacional y cuando restan 48 horas para que concluya la frágil tregua firmada entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Al libertario todavía le queda una jornada más en el país hebreo y todo concluirá este martes, cuando queden pocas horas del cese al fuego. La atención mundial volverá a concentrarse en un recrudecimiento de la guerra o en una prolongación de las negociaciones de paz. En ese contexto global, Milei quedará como el mandatario que alteró el virtual aislamiento internacional israelí en medio de la crisis que azota Medio Oriente y viajó a respaldar a Netanyahu, que afronta una acusación de genocidio por parte de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Herzog: «Un ferviente sionista en las buenas y en las malas»
Este lunes fue uno de los días más importantes de la gira presidencial que comenzó este domingo. Mañana será invitado a encender una de las antorchas de la ceremonia de conmemoración de los 78 años de Independencia de Israel. Volverá a ser reconocido por las autoridades israelíes en medio de un momento crítico y en la cuenta regresiva para que termine la tregua.
Hubo dos momentos políticos muy importantes durante la gira. El primero fue desde el gobierno israelí hacia Milei cuando lo elogió el presidente Herzog. El segundo corrió por cuenta del presidente argentino cuando apuntó otra vez contra el periodismo, pero casi en clave religiosa.
Durante la ceremonia de concecoración, las palabras de Herzog mostraron el nivel de profundidad del vínculo con Milei en medio de la guerra. «En una época en que una campaña sigue a la otra y darle la espalda a Israel se ha vuelto algo muy frecuente, el presidente Milei representa un liderazgo audaz y procura una política clara e inequívoca de apoyo al Estado de Israel, como un ferviente sionista en las buenas y en las malas”.
Reafirmación ideológica para celebrar a Sturzenegger
Milei aprovechó para hacer una reafirmación ideológica. «Nadie puede iniciar la fuerza contra otro, la vida del prójimo es inviolable, su cuerpo es inviolable, y esa inviolabilidad es la condición de posibilidad de toda convivencia libre», leyó el presidente.
Fue el prólogo que eligió Milei para asegurar que no cambiará su política económica ni la orientación de su gobierno. «Si yo regulo, estoy violentando los derechos de propiedad. Entonces, ¿cómo voy a estar justificando que, en aras de la eficiencia, voy a estar robando? ¿O acaso robar está bien? Robar está mal. Entonces, ustedes se encuentran con economías hiper reguladas que, en el fondo, es estropear derecho de propiedad, y después eso hace que las economías no crezcan. Digo, ¿quieren un buen ejemplo? Europa«, opinó.

Después se enfocó en la política local y reivindicó, una vez más, al ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. «¿Quieren un caso aplicado de alguien que trabaja con estas definiciones y obra en consecuencia? Argentina. En poco más de dos años, llevamos a cabo más de quince mil reformas estructurales. De hecho, el Ministerio que comanda el doctor Federico Sturzenegger se llama Ministerio de Desregulación», contó el presidente y después lo mencionó como ejemplo. «Puertas adentro lo llamamos el Ministerio de los rendimientos crecientes» porque «básicamente, desregular implica devolver derechos de propiedad, y eso permite liberar rendimientos crecientes y eso genera crecimiento porque facilita la división del trabajo».
Un nuevo mandamiento: pegarle al periodismo
En otro tramo de su exposición Milei recordó «el mandamiento que dice ‘no robarás’». Con ese disparador comenzó un breve camino discursivo para llegar a pegarle a la prensa, pero esta vez desde Israel. «Sin propiedad privada no hay mercado. Si el fruto de mi trabajo puede ser confiscado por otro, ya sea un ladrón o un Estado que redistribuye por la fuerza, desaparece el incentivo a producir. La propiedad privada no es una convención humana arbitraria. Es el reconocimiento de que el trabajo del hombre le pertenece porque el creador mismo se lo instruyó así«, definió.

Después habló de otro «que también juega un rol fundamental». Es ‘no darás falso testimonio’. Bueno, de eso, digamos, parece que evidentemente gran parte del periodismo entonces juega para las fuerzas del mal», disparó. «El otro día, en la charla que tenía con mi queridísimo amigo “Bibi”, hablábamos de cómo tenemos que vivir y soportar las mentiras, las calumnias, injurias del periodismo de una manera violenta», citó el presidente y buscó compararse con las críticas que afronta Netanyahu.
«Una de las cosas que a uno lo pone mal es que cuando estaba del otro lado de la Matrix, en realidad les creía, y el problema es que cuando uno está acá se da cuenta todas las aberraciones que causan, pero también hay algo también interesante porque están aquellos que todo lo critican. Hay una parte maravillosa en la biografía de Bibi que dice que el día que logre caminar sobre las aguas, lo van a criticar porque no sabe nadar», dijo Milei.
Durante la entrega del doctorado Honoris Causa de Bar-Ilan, Milei fue recibido por el presidente de la universidad Arie Zaban. La condecoración fue entregada por «su trabajo para fortalecer los lazos entre Argentina e Israel, destacando la firme postura en el esfuerzo internacional para garantizar el regreso de los rehenes israelíes retenidos por la organización terrorista Hamás en Gaza”.
La comitiva presidencial está integrada por Milei, su hermana secretaria General de la Presidencia, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. También estuvo presente el titular de la DAIA, Mauro Berenstein.
CM






