A las 21.45 de este lunes el presidente Javier Milei apareció en el escenario de la cena anual de la Fundación Libertad y dejó el lugar a las 22.52, después de hablar por una hora y diez minutos. Así como llegó se fue y no saludó a buena parte del auditorio que lo escuchó y que venía de seguir una breve charla entre Mario Vargas Llosa y el expresidente Mauricio Macri sobre la situación en Venezuela.
En las mesas más cercanas al escenario estaba la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, acompañados por la mayoría de los ministros del Poder Ejecutivo.
El evento comenzó poco después de las 21 y el orador que abrió la cena fue el presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni. Su alocución fue breve, pero dejó dos mensajes. «Argentina tiene una gran oportunidad y esta vez no la vamos a dejar pasar», sostuvo después de reivindicar la combinación entre el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro y Patricia Bullrich cuando fue ministra de Seguridad.

Fue el prólogo de la charla entre Vargas Llosa y Macri, que comentaron un mensaje grabado de la premio nobel de la Paz María Corina Machado. Macri lanzó un dardo que pasó inadvertido para el alineamiento de Milei con Trump. «No puede seguir esta transición mucho más tiempo», sostuvo el fundador del PRO para criticar la situación actual del gobierno venezolano. El magnate no habló de la política local, pero cuando le preguntaron sobre la región se explayó. «Soy mas optimista, siento que el populismo se esta agotando y hay un crecmiento, como pasó en Argentina», contestó.

Después fue el turno de Alberto Benegas Lynch, admirado por Milei como uno de sus maestros. Apenas el presidente entró le entregó el «Premio Libertad 2026» y comenzó su discurso. «Quiero expresar mi más enérgico repudio al nuevo intento de asesinato sufrido por el presidente Donald Trump. Estamos ante un nuevo auge de la violencia política, muy en particular de parte de la izquierda de todo el mundo libre, que debe ser detenida en sus inicios. Porque hay muchos que no aceptan perder en la batalla por las ideas y en las urnas, y recurren a la violencia para hacer realidad sus ideales fallidos», arrancó Milei.

En varios momentos se dedicó a hacer reafirmaciones ideológicas y a pegarle al kirchnerismo. “Tomar deuda es inmoral, es pasarle la cuenta, a fiesta, a nuestros hijos y nietos. Es una cosa aberrante. La otra es subir impuestos: es un robo, un ataque a la propiedad. Nosotros hicimos el ajuste y eliminamos más de 24 impuestos”, remarcó. Para mantener el antagonismo, arremetió contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “La presidiaria dio jubilaciones sin aportes. Dijo que el kirchnerismo “metió muchas cosas debajo de la alfombra” y por eso tuvo que devaluar. También, anticipó que su gestión pagará las deudas de gobiernos pasados. “Vamos a honrar las deudas”.
«El riesgo país se va a destrozar porque nosotros vamos a honrar las deudas», insistió y apuntó contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. «No me sorprende que en general sean personas que no pueden sumar 2 más 2 ni con un ábaco. El mejor exponente es el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires».
Hubo reconocimientos para los ministros, como suele hacer en sus discurso. Agradeció «a la enorme tarea del gigante Toto Caputo, que ajustó cinco puntos del PBI en un mes» y después aseguró que «gracias a la enorme tarea de Santiago Bausili, Vladimir Werning y Pablo Quirno hoy casi no existe el déficit cuasi fiscal. Dentro de todas las aberraciones que nos han dejado, hemos limpiado el Banco Central», dijo.

También apuntó contra Javier Madanes Quintanilla, dueño de Aluar y Fate, y Paolo Rocca, de Techint. “Nos dedicamos a nivelar la cancha, a correr al Estado, a desregular. Gracias al Coloso Federico Sturzenegger quitamos más de 15 mil regulaciones. Me pregunto ¿Por qué tengo que beneficiar a 3 corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos? ¿Es justo pagar los neumáticos 4 veces más caro? ¿o los tubos de acero?”, dijo. Macri lo estaba escuchando y quizás sintió que el mensaje era para él. Se reunió hace dos semanas con Rocca y ahora Milei les desconfía más que antes.

En otro tramo resaltó que «lo peor ya pasó a pesar de todo lo que hicieron contra el programa económico». Cuando habló del escenario laboral consideró que «la cantidad de empleo creció en 113.000 puestos de trabajo, pero los kirchneristas toman un dato y lo generalizan». Y después se puso como ejemplo: «Al que peor le fue es a mi, que soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí. Soy el presidente que menos gana en América».
Los ejemplos que mencionó los enfocó para rebatir los datos que le irritan y que considera tergiversaciones. Fue el puente para volver a polarizar y hablarle a los propios, pero pegándole a la oposición. «No nos dejemos psicopatear por los kukas, no les voy a dejar pasar ninguna del discurso mentiroso que tienen, porque les guste o no, sacamos a 14 millones de la pobreza. No nos vamos a dejar psicopatear, y gracias a la gestion enorme de (Sandra) Pettovello, al frente de Capital Humano; y al movimiento de tenazas que hizo la doctora Bullrich a los piqueteros, sin gastar un peso más. Así se duplicó lo que llegaba a los sectores sociales», aseguró.
CM





