El ex ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, aseguró que la situación del sector agropecuario presenta realidades muy diferentes según cada actividad y consideró que el Gobierno todavía incumple una de sus principales promesas al campo: la eliminación de las retenciones.
En una entrevista con La Pluma Diario, el dirigente radical sostuvo que no es posible analizar al agro como un bloque homogéneo y remarcó que existen sectores que atraviesan momentos muy distintos. «Hay sectores que por distintas cuestiones reaccionaron mejor, otros están igual y otros creo que están peor», explicó. En ese sentido, sostuvo que el panorama agrícola es muy complejo. «Los costos han subido, los precios han bajado y eso hace que, en algunos casos, la mayoría de los cultivos estén muy al límite. Aquellos que alquilan campo para sembrar, en la mayoría de los casos, le dan negativo», remarcó.

En esa línea, fue crítico con respecto a los problemas estructurales que atraviesan las economías regionales. «La falta de infraestructura hace que las economías regionales no la estén pasando bien por los costos que tienen, tanto impositivos locales como por problemas de infraestructura. Eso hace que se quite competitividad», afirmó.
Mientras tanto, reconoció que la ganadería es uno de los sectores que sí atraviesa una coyuntura favorable. Esto se da gracias al mercado internacional. «El mérito del Gobierno ha sido no interferir en eso. El aumento de precios se dio porque a nivel internacional, tanto en Paraguay, como en Estados Unidos, Uruguay y Brasil, los precios aumentaron entre un 30% y un 40%», señaló. El exfuncionario fue expositor de un conversatorio que editó y publicó recientemente el Programa de Investigación de la Producción y Comercio de Granos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA donde debatieron la cuestión agropecuaria argentina y su relación con el mundo.
Retenciones: «No ha cumplido»
Consultado sobre una de las principales promesas de campaña de Javier Milei, Buryaile fue categórico al referirse a las retenciones. «Indudablemente, las retenciones siguen existiendo. Tenemos cultivos con 24% de retenciones», remarcó. Además, consideró que el atraso cambiario y el aumento de costos afectan la rentabilidad de los productores.
En ese sentido, el ex ministro recordó declaraciones del Presidente durante la campaña y concluyó: «Si yo tomo el discurso del presidente, que decía que las retenciones iban a ser cero, no ha cumplido». A su juicio, el Gobierno justifica la continuidad de los derechos de exportación por cuestiones fiscales, aunque cuestionó que el esfuerzo recaiga principalmente sobre el sector agropecuario. «No comparto que todo el peso del superávit fiscal recaiga sobre un solo sector», aseguró.
Para respaldar su argumento, comparó la evolución productiva argentina con la de Brasil. «Cuando Argentina cosechaba 50 millones de toneladas de soja, Brasil cosechaba 40. Hoy Argentina sigue en 50 y Brasil está en 150 millones de toneladas», ejemplificó.
Los sectores que pagan el costo del ajuste
Buryaile también se refirió al programa económico del Gobierno y señaló quiénes son, a su entender, los principales perjudicados. «Lo primero que yo creo que está pagando el costo del programa económico son fundamentalmente los trabajadores formales e informales y los jubilados», afirmó y agregó: «El sector del empleo asalariado formal ha perdido 300.000 empleos. Si bien hay un incremento en lo que es el trabajador informal y a su vez el monotributista, eso no compensa lo que es la caída del empleo formal. Los jubilados tienen un bono de 70.000 pesos y aún subsiste en la misma cantidad desde diciembre del año 2023. Entonces hay una pérdida de poder adquisitivo en ese sentido».

Según explicó, la caída del empleo registrado y el deterioro del poder adquisitivo de los haberes previsionales son algunos de los principales problemas. También observó una desaceleración en distintos sectores de la economía. «Hay una retracción importante en el nivel de actividad económica. Uno lo ve en la calle con los locales, con los comercios y servicios. La construcción no se recupera, la industria textil no se recupera y la industria automotriz pasa por momentos difíciles», describió.
Para el ex funcionario, el crecimiento actual se sostiene sobre pocos sectores. «Hoy el crecimiento de la economía está basado en cuatro pilares: el sector agropecuario, la minería, el sector financiero y el petróleo. Y eso no alcanza para que llegue a todos los sectores de la economía», advirtió.
La obra pública y el deterioro de las rutas
Otro de los puntos cuestionados por Buryaile fue la paralización de la obra pública, especialmente en materia de infraestructura vial. «A poco que uno transita las rutas de la Argentina se da cuenta de que la vida no vale nada. Las rutas provinciales y nacionales están destruidas«, sostuvo.

El dirigente consideró que existen obras que difícilmente puedan ser asumidas por el sector privado debido a su baja rentabilidad. «Hay rutas que la frecuencia de vehículos y el tránsito no permite pensar que el sector privado lo va a afrontar. Entonces la pregunta es: ¿quién lo va a hacer?», planteó.
Además, alertó que la paralización de la inversión pública afecta no solo a las rutas, sino también a la vivienda, la investigación y el desarrollo. «Eso termina conspirando contra la competitividad y contra la posibilidad de tener costos logísticos razonables», afirmó.
Dudas sobre el acuerdo con Estados Unidos
Por último, Buryaile expresó reparos respecto del acuerdo comercial impulsado por el Gobierno con Estados Unidos. “Yo leí del acuerdo donde hay más obligaciones de Argentina que de Estados Unidos. Cuando uno dice Argentina se compromete a, Argentina se compromete a, creo que Estados Unidos respecto a Argentina se compromete en muy pocos sistemas, y Argentina en mucho más”, recalcó.
También puso en duda la capacidad de la estructura productiva argentina para competir en igualdad de condiciones. «Es muy difícil para el productor argentino competir con alguien que no tiene impuestos a las exportaciones y que tiene subsidios y créditos subsidiados», explicó.

Según su visión, ambos países son competidores directos en la producción de alimentos y eso reduce las posibilidades de obtener beneficios significativos. «Me parece bien que Argentina se abra al mundo. Soy de los que sostiene que Argentina no puede seguir encerrada. Pero debe hacerlo en condiciones que permitan que nuestra producción sea competitiva», concluyó.
A lo largo de la entrevista, Buryaile trazó un balance crítico de la gestión económica de Javier Milei. Si bien reconoció avances como la menor intervención estatal en algunos mercados y la apertura comercial, sostuvo que persisten problemas estructurales que afectan la competitividad del sector productivo, desde las retenciones y el atraso cambiario hasta el deterioro de la infraestructura. Asimismo, advirtió que el desafío del Gobierno será sostener el equilibrio fiscal sin profundizar las dificultades que atraviesan amplios sectores de la economía y el interior productivo.
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