Javier Milei arrancó la semana con un acto protocolar y una demostración de poder. Primero recibió a su par chileno, José Antonio Kast, en un encuentro bilateral realizado en la Casa Rosada como parte del primer viaje que el mandatario trasandino realiza al exterior después de suceder a Gabriel Boric el 11 de marzo. Después el mandatario encabezo una reunión de todos sus ministros con un sólo objetivo: respaldar otra vez a su jefe de Gabinete Manuel Adorni.
La reunión bilateral de los dos presidentes trasandinos buscó completar el diálogo que ambos vienen manteniendo desde el año pasado. Cuando Kast sucedió a Boric en la ciudad portuaria de Valparaíso, Milei no pudo concretar una reunión bilateral por cuestiones de agenda. Todo quedó para este lunes por la mañana, con la presencia de los principales ministros de las dos administraciones.
Según un comunicado conjunto, Kast ratificó el respaldo chileno para el reclamo de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas. Los dos mandatarios acordaron que sus cancilleres llevarán adelante una nueva agenda de trabajo. En el horizonte está un mejoramiento de los controles fronterizos y «fortalecer el intercambio oportuno de información con especial énfasis en la lucha contra el crimen organizado transnacional y delitos conexos».
Por otra parte la delegación agradeció «los esfuerzos desplegados y apoyo brindado por la cancillería argentina respecto del proceso de extradición del ciudadano chileno Galvarino Apablaza«. Se trata de un exdirigente del Frente Patriotico Manuel Rodríguez, una de las organizaciones armadas que resistieron a la dictadura de Augusto Pinochet.
La justicia trasandina pidió su extradición en 2003 pero en 2005 el gobierno de Néstor Kirchner le concedió el refugio político. En 2016 el entonces presidente Mauricio Macri le anuló el refugio y comenzó una controversia en la Justicia a partir de la impugnación presentada por los abogados de Apablaza.
La idea de Milei era forzar su traslado, pero finalmente se desconoce el paradero del dirigente. Este lunes su abogado, Rodolfo Yanzón, presentó «una denuncia ante el Comité Contra la Tortura de la Naciones Unidas solicitando su inmediata intervención para frenar el ilegal proceso de detención con fines a extradición dictado en su contra en la República Argentina, lo que, de concretarse, configuraría un daño irreparable para la víctima».

Cuando Milei viajó a Valparaíso el 11 de marzo dejó instalado que se estaban preparando para extraditar a Apablaza, pero en ningún momento tuvieron presente que el Estado chileno debía iniciar un nuevo juicio de extradición. La idea de Kast era forzar el traslado de Apablaza el 1 de abril, cuando se cumplieran 35 años del asesinato de Jaime Guzmán, uno de los cerebros jurídicos de la ultima dictadura y de la transición a la democracia. La acusación contra el chileno es como «autor intelectual» pero fue un juicio en ausencia y sin pruebas concluyentes.
Los abogados de Apablaza, encabezados por el argentino Rodolfo Yanzón, sostuvieron que “el Estado argentino por sus comunicaciones públicas, su presentación en el expediente de extradición con el pedido de allanamiento y detención de Apablaza y la difusión de la recompensa monetaria a cambio de información dan cuenta del apartamiento de sus obligaciones de no devolución previstas en el artículo 3 del Convención contra la Tortura, y los expresos términos del artículo 7 de la ley de refugiados, 26.656 , que son una derivación de aquél artículo 3 de la Convención Contra la Tortura”, aseguró Yanzón.
Además recordó que “el trámite de extradición debe ser nuevamente solicitado por Chile, ya que de acuerdo con el artículo 15 de la ley de refugiados 26.165 de Argentina, el iniciado en el año 2004 se encuentra cerrado”. El artículo 15 de la ley 26.165 establece que “el reconocimiento de la condición de refugiado tendrá el efecto de terminar cualquier procedimiento de extradición iniciado contra el refugiado a petición del gobierno del país de su nacionalidad o residencia habitual”.
CM






