La cadena nacional que Javier Milei protagonizó hace una semana inauguró su etapa nacionalista de la mano del reclamo por la soberanía argentina en las Islas Malvinas. Configuró el inicio formal de la campaña electoral por la reelección del presidente. Decidido a pintarse de celeste y blanco, el jefe de Estado decidió suspender el viaje que tenía previsto a Reino Unido en octubre, aunque pocas horas el plan seguía en pie.
Durante varios meses, el cronograma del viaje oficial había sido toda una incógnita. Los rumores sobre la travesía mileista en Inglaterra habían comenzado a circular desde junio, fomentados por el propio gobierno, que buscaban vender como un hito la primera visita de un presidente argentino al reino en casi tres décadas. La idea por entonces era pasear al líder libertario como una exposición del resultado que podían tener los discursos de ultraderecha en la sociedad y llevar su fenómeno barrial hasta el Big Ben.
El viaje estaba previsto para el 21 de octubre y tendría una extensión aproximada de cuatro días en los que el jefe de estado disertaría en la Universidad Oxford y se reuniría con importantes empresarios británicos. Pese a que aseguraban que la agenda todavía estaba en plena confección, lo cierto es que desde el oficialismo advertían que una posible reunión bilateral con el primer ministro, Andy Burnham, no estaba dentro del plan de recorridas.

El jueves, después de horas de especulaciones en las que desde varios sectores del gobierno daban por confirmado el viaje, otro sector se encargó de negar todas las versiones y descartó la existencia del mismo. Desde el oficialismo no existió una explicación oficial sobre este cambio de rumbo, aunque las especulaciones apuntan al volantazo nacionalista como justificativo suficiente para este cambio de agenda. Horas después de que se confirmara la suspensión del viaje, en tanto, la gestión libertaria envió nuevas señales en su plan malvinero.
A última hora de la tarde, la Cancillería anunció la creación del Sistema de Articulación de la Política Exterior con el que implementarán nuevos mecanismos de información, coordinación y asesoramiento para actividades estatales que puedan afectar la política exterior o los intereses internacionales del país. La intención es que el Ministerio de Relaciones Exteriores pueda asegurar que toda actividad vinculada a las relaciones exteriores sea “coherente, compatible y uniforme” con los lineamientos generales de la política exterior que puso en marcha el oficialismo en lo relativo a los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, los espacios marítimos e insulares.
Éste anuncio, en tanto, se suma a la serie de nuevas políticas que tienen a la Cancillería como protagonista. Además de la profundización de las sanciones previstas en la Ley 26.659 para las empresas que operen de manera ilegal en las Islas que el oficialismo enviará al Congreso la próxima semana, dentro del paquete de medidas que anunció Milei se encuentra la construcción de la Base Naval Integrada, en Ushuaia, Tierra del Fuego, que el propio gobierno decidió dejar de financiar en 2024 como parte de los recortes que se sucedieron en el plan motosierra.

Conscientes de la importancia geopolítica de esta construcción, este viernes el canciller, Pablo Quirno, y el ministro de Defensa, Carlos Presti, viajaron a la península para recorrer el predio donde en los próximos meses comenzarán las obras para consolidar la base que tendría prevista su primera etapa de inauguración en 2027 si el gobierno no hubiese paralizado las mismas dos años atrás.
El costo total de esta política de defensa ronda los USD 300 mil millones y desde el oficialismo se encargaron de negar la posibilidad de que la misma cuente con financiamiento estadounidense como se rumoreó durante los primeros días posteriores al anuncio. En este marco, en tanto, Milei instruyó a Luis Caputo para introducir modificaciones en el Presupuesto 2027, que será presentado el próximo 15 de septiembre en el Congreso, para asegurar los fondos necesarios para llevar adelante esta mega obra que tendrá una duración aproximada de cinco años de trabajo.

Durante su visita en Tierra del Fuego, los ministros libertarios también mantuvieron una reunión de trabajo con el gobernador, Gustavo Melella, uno de los primeros referentes políticos en reaccionar favorablemente a los anuncios que el presidente realizó la semana pasada en cadena nacional. El encuentro, del que también participó la vicegobernadora Mónica Urquiza quien en 2025 formó parte del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), fue el primero que una figura del Ejecutivo nacional tiene con las máximas autoridades en la provincia. La única vez que Milei viajó a la península fue en 2024 para reunirse con la por entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, cónclave del que el mandatario fueguino no formó parte por considerarlo una intromisión de Estados Unidos en el país. Dos años después, todo pareciera ser color de rosas.

El encuentro entre Quirno, Presti, Melella y Urquiza quedó inmortalizado en una foto de familia que anticipa la alineación que la provincia tendrá con la nación en esta cuestión. Incluso, el gobernador utilizó su cuenta de Twitter para dejar marcada su postura. “Tierra del Fuego tiene un rol estratégico para la Argentina: Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur nos ubican en un lugar geopolítico único. Más allá de las diferencias que podamos tener en otros temas, en esto coincidimos: Argentina tiene que asumir un posicionamiento firme en el Atlántico Sur y sostener decisiones concretas para defender nuestra soberanía”, posteó el fueguino.
Si bien el mandatario desde el inicio de la gestión libertaria se ubicó en el grupo de los cincos gobernadores reacios al gobierno mileista, lo cierto es que los conflictos internos que Melella arrastra con un sector del camporismo en su provincia ponen en riesgo el control político de su gestión. Esa debilidad obligó al dirigente a buscar alternativas que le permitan continuar sobreviviendo. Apoyar la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) que desea el gobierno, es una de ellas.
Con Malvinas y el inicio de la campaña electoral a la vuelta de la esquina, en el oficialismo reconocen que mantendrán vigente el espíritu nacionalista cuanto sea necesario. Será toda una incógnita cuánto podrán capitalizarlo..
TS/CM










