La agencia calificadora Moody’s elevó la nota soberana del país de Caa1 a B3 y, además, cambió la perspectiva de estable a positiva. De esta forma, se sumó a las mejoras dispuestas previamente por Fitch Ratings y S&P Global Ratings.
En su informe, Moody’s sostuvo que la mejora refleja una reducción del riesgo de incumplimiento de la deuda como consecuencia de la estabilización macroeconómica lograda tras los primeros meses del ajuste. La calificadora destacó la continuidad de los superávits fiscales, la desaceleración de la inflación, la liberalización de la economía y una mejora en la capacidad de financiamiento externo. También señaló que el Banco Central logró fortalecer las reservas mediante compras de divisas sin generar tensiones cambiarias, aunque advirtió que el nivel de reservas continúa siendo relativamente bajo.
Además, la calificadora explicó que la perspectiva positiva refleja la posibilidad de nuevas mejoras en la calificación si continúan consolidándose los avances macroeconómicos y financieros. La agencia consideró que, pese a los riesgos políticos de cara a las elecciones de 2027, el rango de posibles políticas económicas se redujo respecto de ciclos anteriores, lo que aumenta la probabilidad de continuidad del rumbo económico.
La reacción del Gobierno
Uno de los primeros en celebrar la decisión fue el propio ministro de Economía, Luis Caputo, quien dio a conocer la noticia a través de su cuenta de X.
Por su parte, el secretario de Política Económica, José Luis Daza, destacó que, con la decisión de Moody’s, «las tres grandes calificadoras quedan alineadas en B- por primera vez en más de una década». El funcionario sostuvo, además, que esta coincidencia podría ampliar el universo de inversores institucionales habilitados para comprar activos argentinos, ya que muchos fondos de inversión toman como referencia la calificación promedio otorgada por las principales agencias o exigen un mínimo de dos o tres evaluaciones para operar.
MUY IMPORTANTE
Moody’s acaba de subir la calificación de Argentina de Caa1 a B3 (equivalente a B- en Fitch y S&P) y cambió la perspectiva a Positiva.
Con esta decisión, las tres grandes calificadoras (Moody’s, S&P y Fitch) quedan alineadas en B- por primera vez en más de una…
— Jose Luis Daza (@JoseLuisDazaAR) July 21, 2026
Daza también resaltó otro aspecto técnico de la decisión: Moody’s elevó el denominado «techo país» de la Argentina a Ba3 en moneda local y B1 en moneda extranjera. Según explicó el funcionario, ese cambio podría permitir que empresas argentinas con un perfil financiero más sólido accedan a mejores calificaciones crediticias, reduciendo sus costos de financiamiento y ampliando sus posibilidades de acceder a los mercados internacionales.
La mejora de Moody’s constituye el tercer respaldo relevante de una gran calificadora internacional al crédito argentino en los últimos meses y pareciera fortalecer la expectativa oficial de seguir reduciendo el costo de financiamiento del país. Sin embargo, la deuda soberana argentina continúa dentro del segmento de grado especulativo (high yield o «bono basura»), todavía lejos del grado de inversión.
Aun así, la mejora de la calificación no implica que la Argentina haya recuperado el acceso pleno al financiamiento voluntario en los mercados internacionales. Pese al respaldo de Moody’s, el riesgo país se mantiene por encima de los 400 puntos básicos, un nivel que continúa siendo elevado para una colocación de deuda soberana en condiciones sostenibles. En ese contexto, el objetivo manifestado por el ministro de Economía, Luis Caputo, de volver a emitir deuda en los mercados internacionales todavía aparece lejano, ya que los inversores siguen exigiendo una prima de riesgo considerable para financiar al país.
RM/EO










