Lucas Ghi volvió a evitar una interpelación en el Concejo Deliberante de Morón. El intendente fue convocado este jueves para brindar explicaciones sobre la situación de seguridad en el distrito, luego del tiroteo frente al Colegio Emaús de El Palomar en el que fue baleado un comisario retirado que llevaba a su hija a la escuela, pero decidió enviar nuevamente a su secretario de Seguridad Ciudadana, Damián Cardoso.
La escena tiene un antecedente inmediato. En junio, Cardoso también había concurrido al recinto en representación de Ghi durante la interpelación por el caso de Luna Ortigoza, la entonces directora de Género y Diversidades del Municipio acusada en una causa por narcotráfico. Aquella votación ya había dejado expuesta la particular configuración del Concejo y el acercamiento entre los concejales vinculados a Martín Sabbatella y distintos sectores opositores.
Como contó La Pluma, esta vez la interpelación fue aprobada por 15 votos contra 8 y contó con el acompañamiento de los concejales alineados con el exintendente y referente de Nuevo Encuentro.
La sesión extraordinaria, que comenzó por la mañana, se extendió durante más de siete horas y tuvo como eje formal la política de seguridad del Municipio, aunque buena parte de la discusión terminó atravesada por la interna del peronismo local.
Cardoso defendió la gestión y cuestionó al sabbatellismo
Según pudo saber este portal, durante su extensa exposición, Cardoso defendió las políticas implementadas desde su llegada al área y sostuvo que los datos oficiales no muestran un deterioro de la situación de seguridad.
“Los datos duros muestran que Morón no está empeorando en cuanto a la seguridad. No estamos ante un crecimiento del delito”, afirmó ante los concejales el secretario, quien dio estadísticas de algunos delitos y además detalló los recursos incorporados por el Municipio.
Sin embargo, la defensa de la gestión estuvo acompañada por un fuerte contrapunto político. Cardoso cuestionó las conducciones anteriores de la Secretaría de Seguridad, a cargo de Gustavo Yapura y Andrés Rodríguez, a quienes vinculó con el espacio de Sabbatella.
Según planteó, desde enero de 2025 su administración tiene una orientación diferente, que definió como una gestión “técnica y profesional, no militante”. La frase abrió uno de los principales cruces políticos de la jornada.
📻🎙️ El gobierno de Morón abandonó las herramientas de participación, transparencia y rendición de cuentas que supieron ser emblemas de nuestra gestión.
Es la soberbia de un gobierno desconectado de la realidad de los vecinos y vecinas, que no escucha y tampoco se deja ayudar.… pic.twitter.com/VBdye0VuO3
— Martín Sabbatella (@Sabbatella) September 17, 2026
Desde el bloque Fuerza Patria, la concejala Florencia de Luca respondió a las referencias sobre las gestiones anteriores y apuntó contra el intendente al indicar que “Lucas Ghi fue intendente de todas las gestiones de la Secretaría de Seguridad en Morón”.
El intercambio volvió a poner en evidencia que la discusión por la inseguridad funciona también como escenario de la disputa que mantienen los dos sectores que durante años compartieron la conducción política del distrito.
La marcha a la casa de Ghi, otro punto de conflicto
La movilización de vecinos que se produjo en El Palomar después del tiroteo también ingresó de lleno en la discusión política.
La concejala oficialista Vanina Moro cuestionó la participación de dirigentes políticos en la protesta y diferenció esa presencia de los reclamos de los vecinos. “Cruzaron todos los límites al convocar a una marcha a la puerta de la casa en la que vivió toda su vida el intendente, y no hablo de los vecinos, que tienen todo el derecho a manifestarse, sino de dirigentes con responsabilidades políticas”, sostuvo.
La edil también cruzó a la oposición y llevó la discusión hacia la gestión del exintendente Ramiro Tagliaferro. “Cuando fueron Gobierno, ¿le dijeron a su intendente que asista a las interpelaciones?”, preguntó.
Desde el oficialismo también cuestionaron el uso político de los reclamos por inseguridad, mientras que los sectores opositores insistieron en que la situación exige respuestas de la máxima autoridad municipal.
La ausencia de Ghi, nuevamente en el centro
La decisión del intendente de no concurrir personalmente terminó siendo uno de los principales temas de la jornada. La convocatoria establecía que debía presentarse Ghi o el funcionario del Ejecutivo que él designara, por lo que Cardoso pudo asumir formalmente su representación.
Por el sabbatellismo, el concejal Diego Spina fue uno de los que puso el foco directamente en la ausencia del intendente. “Nosotros no estamos interpelando al secretario de Seguridad, estamos interpelando al intendente Lucas Ghi”, planteó, y reclamó respuestas sobre los móviles destinados a la zona del Colegio Emaús, sus recorridos, el gasto en combustible y las horas de trabajo de los agentes.
“El responsable de todo este descalabro es Lucas Ghi, vos tenés que venir a poner la cara”, lanzó.
Desde La Libertad Avanza, la concejala Analía Zappulla calificó la ausencia como “un acto de cobardía” y cuestionó al intendente por su responsabilidad al frente del Municipio. “A mí no me importa la pelea que Ghi tiene hoy en día, pero sí dejar en claro que gobierna desde 2019”, sostuvo.
La definición también llevó la discusión hacia la nueva Policía Municipal impulsada por el Ejecutivo. Cardoso explicó que algunos de los agentes retirados que integran la primera camada conservan el estado policial y, por esa condición, pueden utilizar sus armas. “Nosotros no alentamos el uso, pero pueden hacerlo”, afirmó.
La estructura municipal fue además cuestionada por distintos bloques respecto de sus atribuciones, capacitación y marco jurídico.
La seguridad como nuevo capítulo de la interna
El debate dejó así una doble discusión. Por un lado, Cardoso buscó sostener que los indicadores muestran una reducción de determinados delitos y enumeró recursos incorporados por la gestión. Por otro, la oposición reclamó respuestas por los episodios recientes y puso el foco en la responsabilidad política del intendente.
En el medio, la interna entre Ghi y Sabbatella volvió a quedar expuesta. El acompañamiento del sector del exintendente a la interpelación, los cruces durante la sesión y las referencias de Cardoso a las anteriores conducciones de Seguridad muestran que la disputa ya no se limita a la conducción partidaria, sino que se proyecta sobre el funcionamiento cotidiano del Concejo y la evaluación de la gestión municipal.
MES/CM









