La era de Nissan como fabricante local en Argentina está llegando a su fin. La automotriz avanza con un proceso de reestructuración mediante el cual cederá su operación comercial a los grupos Grupo SIMPA y Grupo Tagle, con el objetivo de pasar a un modelo basado en distribuidores.
Sin embargo, esta decisión no afectará al funcionamiento general de Nissan, que funcionará con normalidad. En ese sentido, continuará la comercialización de vehículos, los servicios de posventa y su red de concesionarios, así como el sistema de plan de ahorro para clientes.
El traspaso ocurre luego del cierre de su planta en Córdoba, dos meses antes de lo estipulado. Allí, la compañía produjo durante varios años la pick-up Frontier, mientras que la clausura también interrumpió la fabricación de la pick-up Renault Alaskan, que compartía la línea de montaje.
Si Nissan llega a un acuerdo con SIMPA y Tagle, pasará a integrar NIBU, la unidad de negocios que reúne a 36 mercados importadores de Nissan en América Latina.
Según informó la empresa, el proceso aún no está cerrado, ya que se trata de un memorando de entendimiento en etapa de análisis. En caso de concretarse, Nissan se sumaría a la lista de empresas del rubro automotriz que cerraron durante la era Milei. Entre ellas están FATE, SKF, KTM y Mercedes Benz.
La industria perdió casi 80.000 puestos desde la llegada de Milei
Desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, la industria argentina ya perdió cerca de 80.000 puestos de trabajo registrados. De acuerdo con datos del último informe del Industriales Pymes Argentinos, desde enero de 2026 la tendencia a los despidos en el sector se aceleró de forma significativa.
El estudio reveló que, de los 7.593 empleos registrados perdidos en todo el sector económico, 7.336 correspondieron exclusivamente al sector fabril. Por lo tanto, la industria explica el 97% de las bajas laborales mensuales en el empleo formal de la economía argentina. Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos, afirmó que “la Argentina reconvirtió el modelo de país de empleo y desarrollo en uno extractivista y primario”.
En esa línea, el dirigente sostuvo que el esquema dispuesto por el Gobierno garantiza la estabilidad macroeconómica, pero solo para unos pocos sectores. Por el contrario, provoca que “miles de fábricas, comercios y servicios que estaban enlazados de manera directa e indirecta, y que generaban riqueza y la multiplicaban con empleo, ahora estén en procesos de cierres definitivos”.
MM/






