La Comisión Bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia resolvió este martes citar para fines de agosto al titular de la SIDE, Cristian Auguadra, en la primera reunión encabezada por el diputado Sebastián Pareja, el dirigente bonaerense que Karina Milei impulsó al frente del organismo de control. La convocatoria, votada a puertas cerradas, apunta a que el funcionario explique el Plan de Inteligencia Nacional y el DNU 941/2025, la norma que amplió las facultades de los espías y que generó rechazo transversal, incluido el PRO.
Fue Pareja quien impulsó la citación, que había hablado previamente con Auguadra, y la propuesta contó con el acuerdo de todos los bloques. No es un dato menor: Auguadra es un hombre identificado con el asesor presidencial Santiago Caputo, quien concentró el manejo de los servicios de inteligencia durante la gestión libertaria. Auguadra reemplazó en diciembre a Sergio Neiffert, también referenciado en Caputo, y su citación abre un interrogante político directo: si la interna entre Karina Milei y el asesor estrella de la Casa Rosada se traslada ahora al terreno de la inteligencia.

La llegada de Pareja a la presidencia de la bicameral ya había generado ruido antes de esta primera reunión. El jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, había reclamado esa conducción para su espacio, denunció públicamente que el oficialismo le había prometido cedérsela y no asistió a la reunión constitutiva en la que se eligió a Pareja. Tampoco fueron los senadores del kirchnerismo, que rechazaron la pérdida de un representante en la comisión, aunque los diputados de Unión por la Patria Rodolfo Tailhade y Agustín Rossi sí estuvieron presentes y convalidaron con su presencia la elección de Pareja.
Qué buscan saber sobre el DNU de los espías
El decreto 941/2025, publicado el 2 de enero, reformuló la Ley de Inteligencia y les otorgó a los agentes facultades extraordinarias para aprehender personas en casos de flagrancia o por requerimiento judicial, además de habilitar una mayor participación de las Fuerzas Armadas en determinadas tareas. La norma había sido cuestionada desde su publicación por casi todas las fuerzas políticas, con decenas de recursos de amparo presentados y luego rechazados por la Justicia. La propia comisión bicameral, entonces bajo la conducción de Martín Lousteau, ya había rechazado el Plan de Inteligencia Nacional y formulado observaciones por escrito que nunca fueron respondidas por Auguadra.
Dos pedidos de informes con nombres propios
En la misma reunión ingresaron dos pedidos de informes de Unión por la Patria, redactados por Tailhade junto a Rossi. Uno apunta a un episodio que había generado revuelo semanas atrás: el hallazgo de una valija con 19 dispositivos de espionaje profesional en un allanamiento al domicilio de Facundo Leal, expresidente de ARSAT y del organismo regulador de aeropuertos, donde además se secuestraron 2,4 millones de dólares en efectivo y drogas sintéticas. «Un equipo de vigilancia encubierta no se acumula por casualidad ni por afición de coleccionista: se tiene para vigilar personas», plantearon los diputados en el escrito, que además pidieron oficiar al juez federal Lino Mirabelli para acceder a las constancias del secuestro.

El segundo pedido apunta a la designación de Miguel Gómez Goldin como director de Coordinación del Subsistema de Inteligencia Criminal, en reemplazo de Marcelo Romero, un nombramiento que según los diputados de UxP todavía no fue formalizado en el Boletín Oficial.
La fecha exacta de la comparecencia de Auguadra todavía no está definida y en el Congreso descuentan que se concretará recién cuando termine el receso invernal. Hasta entonces, la pregunta que empieza a instalarse en los pasillos del Congreso es si esta primera movida de Pareja al frente de la bicameral es apenas el inicio de una disputa más amplia por el control de los servicios de inteligencia del Estado.
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