Decididos eludir por completo el escándalo originado por la fuga de Flavio Bolsonaro a Estados Unidos, con apoyo del gobierno libertario, la mitad del gobierno se trasladó a Rosario, Santa Fe, para participar de la primera reunión de la Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que reúne a gobernadores con importantes proveedores de todo el país. La escena significó el desembarco libertario en tierra santafesina y un despliegue orientado a juntar votos para avanzar con la reforma política.
El evento tuvo lugar durante la mañana de este jueves y, pese a la magnitud del mismo, no contó con la presencia del presidente Javier Milei, quien mantiene agenda privada en la Quinta de Olivos desde donde elige trabajar luciendo el mameluco que utilizan los operarios de YPF. En compensación, el líder libertario instruyó a la secretaria general, Karina Milei, para que oficie como su representante en la ciudad gobernada con Pablo Javkin, el intendente con el que la corriente santafesina de La Libertad Avanza mantiene una relación que se mueve entre la complicidad y la discordia.

Junto a la hermana presidencial, quien realiza su primera visita a la provincia luego de las tensiones que se generaron el año pasado con el cierre de listas en las que la presidenta del partido libertario dejó afuera a Amalia Granata para imponer la voluntad de su armadora Romina Diez, habló ante el empresariado en un discurso en el que agradeció la presencia de los gobernadores y su apoyo para la puesta en marcha del Régimen -al que calificó como uno “sin precedentes”- con el que el gobierno apuesta a consolidar un fuerte ingreso de dólares que les permita mantener el modelo en funcionamiento.

En este marco, además, Karina sostuvo que esta jornada “representa exactamente lo que nosotros queremos lograr, un win-win. Porque, como me gusta decir, acá tienen que ganar todos. Acá tienen que ganar tanto las grandes empresas mineras que puedan encontrar proveedores, mejores insumos y precios para ser más competitivos, y también tienen que ganar las empresas argentinas, las pymes argentinas que tienen la oportunidad de integrarse a grandes cadenas mineras, generar nuevos negocios y crecer y crear más puestos de trabajo”.
La leída alocución se extendió por apenas unos minutos y tuvo en primera fila a un público privilegiado. Aplaudiendo en cada uno de los silencios estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el secretario de Producción, Pablo Lavigne, el secretario de Energía y Minería, Daniel González, el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández y la diputada Diez. De parte de los gobernadores, en tanto, se hicieron presentes el anfitrión Maximiliano Pullaro, Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Marcelo Orrego (San Juan).

Las PASO cada vez más difícil de correr
Con mayor o menor fluidez, el gobierno mantiene diálogo con cada uno de los mandatarios para avanzar con su cometido de lograr aprobar la Reforma política para lograra suspender las PASO el próximo año. Si bien dentro del oficialismo insisten en advertir que las negociaciones avanzan viento en popa y hay quienes mantienen una fé envidiable, lo cierto es que desde abril, el momento en el que el proyecto ingresó al Congreso, la discusión está completamente trabada.
Como contó este medio en reiteradas oportunidades, la disputa entre las provincias y los armadores karinistas del partido violeta tensionan por los términos y condiciones con los que se deben cerrar los acuerdos electorales del 2027. Mientras que los caciques nacionales entienden que para ofrecer sus votos en el parlamento primero deben tener garantizados los arreglos provinciales y clarificar los pedidos de la Casa Rosada para las listas, Karina Milei ordenó a sus interlocutores no hablar de listas hasta bien entrado el próximo año. Una discusión del huevo y la gallina que mantiene paralizada toda discusión.

Dentro del oficialismo las posturas respecto al futuro del proyecto son variadas. Mientras que en un sector dan por descontado que la presión que se le está ejerciendo a los gobernadores tendrá sus frutos, en otro ya empiezan a pesar alternativas a futuro si es que no logran concretar la hazaña. Aunque seguirán intentando, en la mesa política ya no descartan la posibilidad de que las Primarias formen parte del calendario electoral y, de hacerlo, dejan trascender que podrían competir en cada una de las provincias, incluso en aquellas donde la relación con los mandatarios fluye como agua.
Karina dueña de la última palabra
La decisión, que está siendo analizada por la hermana presidencial, se debe a la extensión en el tiempo de las negociaciones y el endurecimiento de la postura de las provincias. Algo así como una venganza libertaria por hacerlos esperar. Aunque no hay un deadline fijado, en la mesa chica del oficialismo ya hablan de que si para mitad de noviembre la situación no está resuelta, van a dar por descartado el tratamiento. En algún momento, en tanto, se especuló con la posibilidad de definir el calendario electoral durante las sesiones extraordinarias, pero al parecer esta opción empieza a ser descartada por los dueños de la estrategia oficial.

Desde distintas provincias, en tanto, advierten que la voluntad de acompañar la eliminación de las PASO sigue vigente, pero no harán concesiones exageradas sólo por cumplir con las exigencias del karinismo. “Todos queremos renovar y que al gobierno le vaya bien, pero no vamos a darle la mitad de las listas a Lule (Menem) sólo para que no nos pongan un candidato que la gente de acá no conoce. Si quieren jugar, vamos a jugar todos”, dijo un gobernador de diálogo fluido con la Rosada para justificar el presente al que nadie puede imaginarle un futuro.
TS/CM










