El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en junio y cortó la leve recuperación que había registrado en los dos meses anteriores. De acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto de las familias cayó un 1% interanual y un 1,6% respecto de mayo en la medición desestacionalizada.
Con este resultado, el consumo acumuló una baja del 0,9% durante el primer semestre del año y retomó la tendencia negativa que había predominado durante los primeros meses de 2026.
El desempeño se dio en un contexto de desaceleración de la inflación. En junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,9% mensual -la menor variación desde agosto de 2025-, mientras que la inflación interanual se ubicó en 33,5%.

Sin embargo, la CAC advirtió que la menor inflación todavía no logró traducirse en una mejora sostenida del poder de compra de los hogares. Según la entidad, el ingreso disponible continuó mostrando un retroceso en la comparación interanual, debido a que la base de comparación corresponde a un período de recuperación registrado durante 2025.
«La continuación del sendero desinflacionario puede ser la clave para volver a empujar el crecimiento del ingreso de los hogares y, por ende, su capacidad de consumo en los próximos meses», sostuvo la cámara en su informe.
Los rubros con mayores caídas
Entre los principales sectores relevados, indumentaria y calzado registró una caída estimada del 4,6% interanual, mientras que transporte y vehículos retrocedió un 7,4%, afectado por una baja del 17,9% en el patentamiento de automóviles.
La recreación y la cultura también reflejaron el ajuste de los hogares, con una contracción del 8,1% interanual, en un contexto en el que las familias continúan postergando gastos vinculados al ocio.

En contraste, vivienda, alquileres y servicios públicos fue el rubro de mejor desempeño, con un crecimiento del 9,4% interanual, impulsado principalmente por un aumento del 18,5% en la demanda de energía eléctrica.
El resto de los rubros mostró una caída promedio del 2%, mientras que la CAC destacó que el nivel general del consumo permanece en valores similares a los observados en junio de 2019, antes del inicio de la pandemia.
El desafío del crédito
El informe también puso el foco en el financiamiento como uno de los factores que condicionan la recuperación del consumo. Según la entidad, durante 2026 comenzaron a moderarse el uso de tarjetas de crédito, los préstamos personales y los créditos prendarios, mientras que el financiamiento hipotecario continúa creciendo, aunque a un ritmo menor.
Para la CAC, el estancamiento del consumo de bienes durables abre interrogantes sobre cuál será el principal motor de la demanda en los próximos meses. En ese sentido, consideró que una menor morosidad, junto con una recuperación del crédito, será determinante para impulsar nuevamente las ventas de vehículos, electrodomésticos e inmuebles.
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