El Senado inicia esta semana el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), tras la demora de la vicepresidenta Victoria Villarruel en girar el proyecto a las comisiones correspondientes. En este marco, la senadora y presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, busca acelerar el dictamen y sumar aliados para garantizar el quórum.
De esta manera, la iniciativa aprobada en Diputados el 26 de agosto comenzará a discutirse este miércoles en un plenario de las comisiones de Economía e Inversión y de Presupuesto y Hacienda. Según confirmaron fuentes parlamentarias a Noticias Argentinas, los debates estarán encabezados por Martín Goerling Lara (PRO) y Agustín Monteverde (LLA), presidentes de esas comisiones.
Por su parte, Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista, busca acelerar los tiempos y lograr un dictamen antes de fin de mes. Sin embargo, la demora de Villarruel en enviar el texto generó tensiones internas y expuso nuevamente las diferencias de conducción en la Cámara Alta.

En consecuencia, el oficialismo enfrenta ahora un doble desafío: ordenar la agenda y reunir los votos necesarios para alcanzar el quórum. El bloque libertario cuenta con 21 senadores, pero necesita al menos 16 voluntades adicionales para abrir la sesión.
En ese marco, la estrategia apunta primero a consolidar el apoyo de sus aliados más previsibles: los tres senadores del PRO y los diez de la UCR. Con esos respaldos, Bullrich debería conseguir apenas tres votos más, lo que abre el juego hacia los bloques provinciales y federales.
Entre los nombres en la mira aparecen Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (Misiones), Julieta Corrozo (Neuquén), Flavia Royón (Salta), Alejandra Vigo y Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas), Edith Terenzi (Chubut) y las tucumanas Beatriz Ávila y Sandra Mendoza.
La reforma del BCRA
La reforma, con sello Milei, redefine el rol del Banco Central y establece como mandato exclusivo la preservación del valor de la moneda. Asimismo, prohíbe el financiamiento al Tesoro y elimina funciones vinculadas al direccionamiento del crédito, bajo el argumento de que exceden la misión de una autoridad monetaria.
No obstante, el punto más sensible podría ser el mecanismo de designación y remoción de autoridades del BCRA. El proyecto dispone que presidente y directores sean aprobados por mayoría simple en ambas cámaras, pero que su remoción requiera dos tercios, lo que otorga al Congreso un rol más determinante.
De este modo, el Gobierno busca blindar la independencia del Banco Central frente a futuros cambios de administración.
GLF










