El debate sobre el futuro del dólar volvió a recalentarse tras las declaraciones de Fernando Marull, un economista identificado con las ideas del oficialismo. El analista aseguró que el actual esquema cambiario no podrá sostenerse hasta las próximas elecciones y anticipó turbulencias en el mercado.
Durante una entrevista en un programa de streaming, Marull sostuvo que «va a haber una corrida cambiaria» y consideró improbable que la cotización del dólar se mantenga cerca de los $ 1.400 en los próximos meses. “No vas a llegar a las elecciones del año que viene con este esquema. Es suicida”, advirtió.
Para el economista, los mercados ya comenzaron a descontar una corrección del tipo de cambio. En ese sentido, señaló que algunas proyecciones privadas ubican al dólar en torno a los $ 1.600 hacia adelante.
Sin embargo, Marull destacó las medidas impulsadas por el Gobierno para fortalecer las reservas internacionales. Según su análisis, la gestión de Javier Milei avanzó en la recomposición de activos y en la reducción de compromisos vinculados al mercado cambiario.
A su vez, remarcó que la cotización actual responde a una decisión deliberada de las autoridades económicas. «Le pusieron un piso al dólar», afirmó, al señalar que el Ejecutivo evitó una baja mayor mientras reducía las tasas de interés y acumulaba divisas.
Sin embargo, advirtió que la estabilidad cambiaria no podrá sostenerse únicamente con intervenciones sobre el mercado. Para consolidar el escenario, consideró necesario avanzar en medidas que mejoren la competitividad de la economía.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a aclarar las metas de acumulación de reservas acordadas con el FMI. Según explicó, el compromiso formal es alcanzar US$ 10.000 millones. Caputo agregó que los US$ 17.000 millones mencionados en distintas versiones no constituyen una meta oficial, sino una proyección optimista que manejaba el equipo económico.
La OCDE enfría el relato oficial y recorta fuerte la expectativa de crecimiento para este año
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) volvió a poner en duda el optimismo económico que exhibe el Gobierno de Javier Milei. En su último informe, el organismo redujo de manera significativa sus proyecciones para la Argentina y advirtió que el crecimiento será menor al esperado, mientras que la inflación seguirá mostrando una resistencia mayor a la prometida por la Casa Rosada.
Según el reporte difundido este miércoles, la economía argentina crecerá 2,8% en 2026, una cifra que implica un recorte de 1,6 puntos porcentuales respecto de la estimación anterior. El ajuste representa una señal de alerta para una administración que hizo de la recuperación económica uno de los principales argumentos para defender su programa de ajuste.
La OCDE también proyectó que el Producto Bruto Interno (PBI) avanzará 3,5% en 2027, aunque ese rebote llegaría después de un período de crecimiento más moderado que el previsto inicialmente. El dato contrasta con las expectativas oficiales, que siguen apostando a una aceleración sostenida de la actividad.
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