El debate por la reelección indefinida de los intendentes volverá esta semana al centro de la agenda de la Legislatura bonaerense, empujado por el gobierno de Axel Kicillof, que busca destrabar el proyecto presentado el año pasado por la senadora Ayelén Durán, del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). “Todos los intendentes están a favor”, dijeron desde el oficialismo
El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, ratificó este lunes la posición del Ejecutivo provincial y sostuvo que la decisión sobre las “re-re” de los jefes comunales debe quedar en manos de los votantes. “Hemos sido claros desde esta tribuna y también ha sido claro el gobernador. Estamos a favor conceptualmente”, afirmó durante su habitual conferencia de prensa.
Bianco argumentó que quienes deben definir la continuidad de sus gobernantes son los ciudadanos, especialmente en el ámbito municipal, donde existe una mayor cercanía entre la población y los intendentes. En ese sentido, cuestionó la existencia del límite vigente y sostuvo que la Constitución bonaerense no establece una restricción para los mandatos de los intendentes.

“Nosotros la consideramos proscriptiva y por lo tanto nuestra posición es que tiene que haber reelección de intendentes”, sostuvo el funcionario.
Pero Bianco también puso el foco en las posiciones que mantienen los distintos sectores políticos frente al debate legislativo. Aseguró que mantiene conversaciones con intendentes de todos los espacios de la provincia y que, según su lectura, existe un respaldo extendido entre los jefes comunales a la posibilidad de volver a competir.
El problema aparece, según planteó, cuando ese respaldo debe trasladarse a la Legislatura. “Hay muchos que cuando les decís ‘entonces que los legisladores que te representan lo voten’, te responden que están de acuerdo pero que no pueden votarlo”, relató. Y cerró con una advertencia que apunta directamente a esa contradicción: “Así es medio difícil, amigo”.
La postura había sido expresada días atrás por Kicillof, quien durante una recorrida por el interior bonaerense también defendió la posibilidad de que los intendentes puedan volver a competir. “Es infrecuente que a nivel de gobiernos locales no haya posibilidad de que se presenten todos los candidatos, para que el pueblo vote a dirigentes que conoce y son cercanos”, planteó el gobernador y al igual que Bianco, dejó la definición en manos de los legisladores: “Creo que hemos sido claros, hay que esperar que resuelva la Legislatura”.
El proyecto que el oficialismo quiere que avance fue presentado por Durán y propone eliminar el límite para nuevas postulaciones de intendentes, concejales y consejeros escolares, además de habilitar la reelección indefinida de diputados y senadores bonaerenses. La iniciativa también plantea derogar las normas que establecieron el actual sistema de restricciones.

El expediente se encuentra en la comisión de Legislación General del Senado, que esta semana volverá a reunirse y aparece como la puerta de entrada que el oficialismo busca utilizar para poner nuevamente en movimiento la discusión, aunque el tema no forma parte del orden del día de la convocatoria.
La comisión está presidida por el oficialista Germán Lago y cuenta con una composición que refleja las distintas posiciones que atraviesan al peronismo. El oficialismo necesita construir allí los acuerdos necesarios para que el proyecto avance. La discusión, sin embargo, excede la cuestión puntual de las reelecciones y vuelve a quedar atravesada por las diferencias internas del peronismo respecto del armado electoral de 2027.
La ley vigente, sancionada durante el gobierno de María Eugenia Vidal con el respaldo de Sergio Massa, y modificada posteriormente, impide que alrededor de 80 intendentes bonaerenses de distintos partidos políticos puedan presentarse nuevamente en sus distritos si no se modifica el régimen.
Ese mapa explica parte del interés del Ejecutivo en avanzar con la reforma. Para el kicillofismo, la posibilidad de que los jefes comunales puedan competir nuevamente no solo fortalece a los intendentes que integran el oficialismo, sino que también puede favorecer un armado territorial más amplio de cara a 2027.

En ese esquema, el argumento oficial es que debe ser el electorado el que defina si un intendente continúa o no en el cargo. Pero puertas adentro del Ejecutivo la lectura es todavía más política. “El que no quiere las reelecciones indefinidas es porque quiere que el peronismo pierda la elección”, sostienen cerca del gobernador.
La frase tiene como destinatarios tanto a los sectores opositores como a los propios dirigentes del peronismo que plantean reparos a avanzar con la reforma. En el entorno de Kicillof consideran que el tema puede funcionar además como un ordenador de cara a la discusión electoral de 2027, especialmente si finalmente la elección bonaerense y la nacional se realizan de manera simultánea.
La Libertad Avanza aparece entre los principales sectores que rechazan modificar el límite vigente, mientras que en el peronismo existen matices. El kirchnerismo comparte en principio la idea de eliminar las restricciones, pero plantea que la discusión debería formar parte de un debate más amplio sobre el esquema electoral de la provincia: desdoblamiento o concurrencia, PASO y sistema de votación.
El Frente Renovador, en cambio, mantiene su rechazo a modificar la legislación que impulsó durante el vidalismo. El espacio conduce la comisión de Reforma Política, otro de los ámbitos que podría quedar involucrado en la discusión. En este sentido, estaba previsto que esta semana también se reunieran los integrantes de esta comisión, pero su presidenta, la senadora Malena Galmarini, levantó la convocatoria.
El kicillofismo busca evitar que la discusión quede paralizada por ese debate más amplio. La estrategia es comenzar a mover el proyecto de Durán y poner a los distintos sectores frente a la necesidad de fijar una posición concreta.
MES/CM









