El presidente Javier Milei volvió a instalar el escenario de una eventual reelección durante su exposición ante empresarios, inversores y representantes del sector financiero europeo en el marco de la Argentina Week que se desarrolla en París. Desde la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el mandatario aseguró que, si su Gobierno continúa después de 2027, la economía argentina atravesará en 2028 un período que definió como “el mejor año de nuestra historia”.
“Cualquier inversor que siga de cerca la Argentina sabe que, si el Gobierno es reelecto, 2028 va a ser el mejor año de nuestra historia”, afirmó Milei. El Presidente vinculó esa proyección con la posibilidad de que el país alcance el denominado investment grade durante un eventual segundo mandato, una condición que, según planteó, permitiría reducir el costo del financiamiento y profundizar el proceso de crecimiento.

Durante su presentación, el jefe de Estado defendió el rumbo económico de su administración y sostuvo que Argentina busca convertirse en “el país más pro mercado de Occidente”. También afirmó que, al finalizar el actual período de Gobierno, la economía habrá acumulado un crecimiento superior a los 16 puntos, frente a una expansión inferior al 6% promedio en los países de la OCDE.
Milei también utilizó su exposición para repasar el diagnóstico con el que llegó al poder. Según sus números, el Estado argentino tenía al asumir un déficit consolidado equivalente a 15 puntos del PBI: cinco correspondientes al Tesoro y otros diez al Banco Central. El Presidente sostuvo que esa situación había dejado al país al borde de una hiperinflación y defendió las medidas de ajuste fiscal aplicadas desde diciembre de 2023.
En ese marco, volvió a destacar el trabajo del ministro de Economía, Luis Caputo, a quien calificó como “el mejor ministro de Economía de la historia argentina”, y del titular del Banco Central, Santiago Bausili. Milei aseguró que el ajuste se realizó, según su interpretación, sin recurrir a un default ni a una confiscación de ahorros y sostuvo que su administración consiguió mejorar distintos indicadores fiscales y financieros.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue el escenario electoral. El Presidente aseguró que su Gobierno está preparado para enfrentar períodos de volatilidad asociados a las elecciones y describió los instrumentos financieros con los que, según afirmó, cuenta la administración. En ese punto habló de una “bazuca” de hasta USD 75.000 millones, que vinculó con compras de reservas, líneas de swap con Estados Unidos y China y posiciones de futuros.
“Estamos bien armados para los intentos desestabilizadores y golpistas”, afirmó Milei frente a los empresarios. También sostuvo que “el año que viene vamos a ganar” y planteó que una eventual victoria electoral permitiría avanzar hacia una mayor representación legislativa de La Libertad Avanza.

El Presidente también volvió a cuestionar al kirchnerismo y afirmó que “no va a volver a ganar una elección nacional porque el 70% de los argentinos no quiere volver atrás”. A la vez, buscó presentar su proyecto como una construcción que excede a su espacio político al señalar que existen dirigentes de distintos partidos que comparten el objetivo de modificar el rumbo económico del país.
La convocatoria a los inversores ocupó buena parte de la exposición. Milei llamó a quienes participan del encuentro a ingresar al mercado argentino antes de que el país pueda alcanzar el grado de inversión. “Después de que seamos investment grade quizás ya sea tarde”, señaló ante el auditorio, en una intervención que combinó sus principales argumentos económicos con un mensaje dirigido al capital extranjero.

El mandatario también anticipó oportunidades de inversión vinculadas con sectores estratégicos. Entre ellos mencionó la energía, los minerales, la disponibilidad de tierras y el capital humano como factores que podrían posicionar a la Argentina en el desarrollo de inteligencia artificial. En ese sentido, adelantó que el Gobierno trabaja en un marco legal específico para atraer inversiones relacionadas con esa actividad.
La Argentina Week reúne en París a funcionarios nacionales, empresarios y 13 gobernadores, con una agenda centrada en la promoción de inversiones y proyectos vinculados con energía, minería, agroindustria y tecnología. La delegación incluye a Caputo, el canciller Pablo Quirno, Federico Sturzenegger, Juan Bautista Mahiques, Mario Lugones y Bausili, entre otros funcionarios.

También participan los gobernadores Rolando Figueroa, Alfredo Cornejo, Juan Pablo Valdés, Ignacio Torres, Alberto Weretilneck, Claudio Vidal, Gustavo Sáenz, Carlos Sadir, Marcelo Orrego, Raúl Jalil, Rogelio Frigerio, Leandro Zdero y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La agenda parisina comenzó con una presentación sobre la transformación macroeconómica argentina y continuó con paneles dedicados al potencial energético y al proyecto de gas natural licuado. Durante la jornada, además, el ministro Caputo afirmó ante los inversores que “el único riesgo en Argentina es perderse la oportunidad de invertir”.
Desde París, Milei también envió un mensaje al Coloquio IDEA que se desarrolla en Mar del Plata. Allí pidió paciencia frente a los resultados de las reformas económicas: “Los procesos de crecimiento no son instantáneos, los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo”.
AL/CM










