El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, decidió este lunes enviar un mensaje al grupo de WhatsApp del bloque de La Libertad Avanza para explicar lo que había pasado el fin de semana. Su versión fue que el community manager que maneja su Instagram copió un link de una nota y lo reenvió a grupos de WhatsApp. Ese link, al abrirse desde un navegador móvil, aparecía asociado a su perfil personal. Una «canallada sofisticada», dijo, y sumó que alguien la habría orquestado deliberadamente para perjudicarlo. «Todo más allá de un error involuntario del CM de reenviar un link», escribió, según supo La Pluma. El mensaje circuló rápido entre los legisladores. Y no convenció a todos.
El episodio que intentó explicar Menem había empezado el sábado, cuando Santiago Caputo —el asesor presidencial que maneja la estrategia comunicacional del Gobierno— difundió en X el vínculo entre ese link de Instagram y la cuenta anónima @PeriodistaRufus, que llevaba semanas siendo observada por el ecosistema digital caputista. La cuenta fue borrada al poco tiempo. Caputo reaccionó con una frase que quedó resonando: «Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes«. Las Fuerzas del Cielo salieron en masa a amplificar la acusación.
Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes, mogólicos.
— Santi C. (@slcaputo) May 16, 2026
Qué decía la cuenta que Caputo le atribuyó a Menem
Antes de que @PeriodistaRufus desapareciera de X, varias capturas de sus mensajes circularon y quedaron guardadas. El contenido es revelador de hasta dónde llegaba la guerra interna dentro del oficialismo. La cuenta elogiaba a Karina Milei con frases como «Impresionante el liderazgo y la capacidad de formación que tiene Karina Milei. Pocos lo entienden y muchos operan». Y al mismo tiempo atacaba sin filtros a Santiago Caputo: «Decime que te querés sentir importante cuando estás en caída libre, Santiago Caputo. Sos el fracaso más grande que carga el presidente. Te queda poco…».

Pero la cuenta no se limitaba a la interna karinismo-caputismo. También apuntaba contra el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, cuestionando su presunta vinculación con los empresarios Neuss y la adjudicación de Transener. Le dio «me gusta» a un mensaje que decía: «Lo malo del Gobierno de Milei es la economía, que es un desastre». Compartió un meme donde alguien le dice a Milei «No les crean chicos, hay que devaluar». Y publicó una ironía sobre Patricia Bullrich y Sandra Pettovello tapándose la cara con un poncho en un vuelo de regreso de Tucumán: «Se acabó la jodita de viajar como un pobre tucumano subdesarrollado. Ahora viajamos premium porque podemos».

Uno de los mensajes más llamativos fue el que publicó en febrero, en plena discusión por el reemplazante de Mariano Cúneo Libarona como ministro de Justicia: simplemente puso «JBM». Semanas después fue designado Juan Bautista Mahiques —hijo del magistrado cuyo pliego el Senado aprobó la semana pasada. Si la cuenta era de alguien del entorno de Menem, tenía información interna de primera mano.
Una interna que viene de lejos y que Milei monitorea
El episodio no es nuevo ni aislado. La tensión entre el sector que responde a Karina Milei y Martín Menem y el armado de Santiago Caputo viene escalando desde las discusiones por el armado bonaerense de las listas de 2025. Lo nuevo es el nivel de exposición pública que alcanzó. Pocas veces la pelea interna del oficialismo había llegado a las redes con tanta evidencia y con nombres tan explícitos.
Milei siguió el episodio de cerca durante el fin de semana, según fuentes del Gobierno, pero lo cierto es que no ha impactado en la dinámica diaria. De hecho, el presidente decidió refugiarse este lunes en dar una clase de Economía en la Universidad de San Andrés. En la semana previa, cuando circuló la versión de que el presidente de Diputados había comprado un Tesla y lo elogiaba, Milei salió a respaldarlo públicamente y reveló que él mismo le había pedido a Elon Musk que le regalara el auto. En ese mismo descargo, desmintió que Menem le hubiera pedido al diputado Quintar que sacara el auto del Congreso.
Lo que el episodio deja expuesto es que la convivencia dentro del oficialismo está sostenida por una tregua cada vez más frágil. Karina Milei, Martín Menem y Santiago Caputo se ven cara a cara en cada reunión de la mesa política. El próximo encuentro de ese trío, por ahora, no tiene fecha. Lo que sí tiene fecha es el miércoles 20 de mayo, cuando el Congreso vivirá una jornada que también pone a prueba esa convivencia: dos sesiones paralelas, la de LLA y la de la oposición, con Menem como árbitro formal de la cámara y Caputo monitoreando desde afuera cada movimiento digital.
JD/CM






